Amós
- Prólogo
- Antiguo Testamento (46 libros)
-
Introducción al Nuevo Testamento (27 libros)
- Mateo
- Marcos
- Lucas
- Juan
- Hechos
- Introducción a las Epístolas Paulinas
- Epístolas Católicas
- Apocalipsis
Introducción
Antes de su vocación, Amós fue pastor y labrador que apacentaba sus ovejas y cultivaba cabrahígos en Tecoa, localidad de la montaña de Judá, situada a 20 kilómetros al sur de Jerusalén. A pesar de su pertenencia al reino de Judá, Dios lo llamó al reino de Israel (cf. 1, 1; 7, 14 s.), para que predicase contra la corrupción moral y religiosa de aquel país cismático que se había separado de Judá y el Templo. Alguna vez menciona también a Judá (2, 4) y a todo el pueblo escogido (9, 11). Amós desempeñó su cargo en los días de Ocías (Azarías), rey de Judá (789-738) y Jeroboam II, rey de Israel (783-743).
Desde un principio, el profeta se mostró intrépido defensor de la Ley de Dios, especialmente en su encarnizada lucha contra el culto del becerro adorado en Betel. Perseguido por Amasías, sacerdote de aquel becerro (7, 10), el profeta murió mártir, según una tradición judía. La Iglesia le conmemora en el calendario de los santos el 30 de marzo.
Los primeros dos capítulos contienen amenazas contra los pueblos vecinos, mientras los caps. 3-6 comprenden profecías contra el reino de Israel. Los caps. 7-9 presentan cinco visiones proféticas acerca del juicio de Dios sobre su pueblo y el reino mesiánico, a cuyas maravillas dedica los últimos versículos, como lo hacen también Oseas, Joel, Abdías y casi todos los profetas Mayores y Menores.
Amós 1
1 [1] Palabras de Amós, de los pastores de Tecoa, (o sea), visiones que tuvo en orden a Israel, en los días de Ocías, rey de Judá, y en los días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel; dos años antes del terremoto.
Vaticinio contra Damasco
2 [2] Dijo: “Ruge Yahvé desde Sión, desde Jerusalén hace oír su voz; estarán de luto los pastos de los pastores, y se secará la cumbre del Carmelo.”
3 [3] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Damasco, y por cuatro, no le doy perdón: Porque trillaron a Galaad con trillos de hierro,
4 [4] enviaré fuego contra la casa de Hazael, que consumirá los palacios de Benhadad,
5 [5] quebraré los cerrojos de Damasco, extirparé del valle de Avén a los habitantes y de Bet-Edén a aquel que empuña el cetro; y el pueblo de Siria irá cautivo a Kir”, dice Yahvé.
Contra Gaza
6 [6] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Gaza, por cuatro, no le doy perdón: Porque se llevaron muchedumbres de cautivos para entregarlos a Edom,
7 enviaré fuego contra los muros de Gaza, que devorará sus palacios;
8 exterminaré de Azoto a los habitantes, y de Ascalón al que empuña el cetro; volveré mi mano contra Acarón, y perecerá el resto de los filisteos”, dice Yahvé, el Señor.
Contra Tiro
9 [7] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Tiro, y por cuatro, no le doy perdón: Porque entregaron a Edom muchedumbres de cautivos, y no se acordaron de la fraternal alianza,
10 enviaré fuego contra los muros de Tiro, que devorará sus palacios.”
Contra Edom
11 [8] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Idumea, y por cuatro, no le doy perdón: Porque persiguió, espada en mano, a su hermano, ahogando la compasión, y porque en su ira no dejó de destrozar, guardando para siempre su rencor,
12 [9] enviaré fuego contra Temán, que devorará los palacios de Bosra.”
Contra Ammón
13 [10] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de los ammonitas, y por cuatro, no les doy perdón: Porque para extender sus términos rajaron a las encintas de Galaad,
14 [11] encenderé un fuego sobre los muros de Rabbá, que devorará sus palacios, entre los alaridos del día de la batalla, en medio del torbellino en el día de la tempestad;
15 [12] y su rey irá al cautiverio, él y sus príncipes juntamente”, dice Yahvé.
Amós 2
Vaticinio contra Moab
1 [13] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Moab, y por cuatro, no le daré perdón: Porque quemó los huesos del rey de Edom, hasta calcinarlos,
2 [14] enviaré fuego contra Moab, que devorará los palacios de Kiryat; y morirá Moab con estruendo, entre alaridos y sonido de trompeta.
3 [15] Exterminaré a su juez de en medio de él, y junto con él mataré a todos sus príncipes”, dice Yahvé.
Contra Judá
4 [16] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Judá, y por cuatro, no le doy perdón: Porque han desechado la ley de Yahvé, despreciando sus mandamientos, y porque se dejaron extraviar por sus mentiras tras las cuales anduvieron sus padres,
5 enviaré fuego contra Judá, que devorará los palacios de Jerusalén.”
Contra Israel
6 [17] Así dice Yahvé: “Por tres pecados de Israel, y por cuatro, no le doy perdón: Porque venden al justo por dinero, y al pobre por un par de sandalias;
7 porque aplastan sobre el polvo de la tierra la cabeza de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes; porque un hijo y su padre se llegan a la misma joven, profanando mi santo Nombre;
8 porque sobre las ropas tomadas en prenda se acuestan al lado de todo altar, y en la casa de su dios beben el vino de aquellos a quienes han condenado.
9 [18] Y con todo, soy Yo quien extermine ante ellos a los amorreos, altos como cedros y fuertes como encinas. Yo destruí su fruto de la parte de arriba, y sus raíces de la parte de abajo.
10 [19] Soy Yo asimismo quien os saqué de la tierra de Egipto, y os conduje por el desierto durante cuarenta años, para que heredarais el país de los amorreos.
11 [20] Yo suscité profetas entre vuestros hijos, y nazareos entre vuestros jóvenes. ¿No es así, oh hijos de Israel?”, dice Yahvé.
12 “Vosotros disteis de beber vino a los nazareos, y a los profetas les mandasteis: No profeticéis.
13 [21] He aquí que os haré crujir, como cruje el carro cargado de gavillas.
14 Ni el hombre más ligero será capaz de huir, el fuerte no tendrá más fuerza, y el valiente no podrá salvarse.
15 No resistirá el que maneja el arco, y el ligero de pies no escapará; ni podrá ponerse en salvo el de a caballo.
16 En aquel día el más valeroso entre los valientes huirá desnudo”, dice Yahvé.
Amós 3
Ingratitud y castigo de Israel
1 Oíd esta palabra que Yahvé ha pronunciado acerca de vosotros, oh hijos de Israel, acerca de toda la familia que Yo saqué de la tierra de Egipto, diciendo:
2 [22] “De todas las tribus de la tierra solo conocí a vosotros; por eso os visitaré por todas vuestras maldades.
3 ¿Pueden acaso dos ir juntos sin estar de acuerdo?
4 [23] ¿Por ventura brama el león en el bosque si no tiene presa? ¿Alza su rugido el leoncillo desde su cubil si nada ha apresado?
5 ¿Caerá el pájaro en el lazo sobre la tierra, sin ponérsele cebo? ¿Quién levanta el lazo desde el suelo sin estar de acuerdo?
6 [24] ¿Se toca acaso la trompeta en la ciudad sin que se estremezca el pueblo? ¿Habrá calamidad en alguna ciudad sin disposición de Yahvé?
7 [25] Pues Yahvé, el Señor, no hará nada sin revelar su secreto a sus siervos los profetas.
8 [26] Si ruge el león, ¿quién no temerá? Si habla Yahvé, el Señor, ¿quién no profetizará?
9 [27] Pregonadlo en los palacios de Azoto y en los palacios del país de Egipto, y decid: “Congregaos en los montes de Samaria, y ved la enorme inmoralidad en medio de ella, y las violencias que allí se cometen.”
10 No saben hacer lo justo, dice Yahvé; amontonan en sus palacios rapiña y robo.
11 Por lo cual, así dice Yahvé, el Señor: “El enemigo rodeará el país y te quitará tu fuerza, y saqueados serán tus palacios.”
12 [28] Así dice Yahvé: “Como el pastor arranca de la boca del león dos patas o la punta de una oreja, así serán salvados los hijos de Israel que se hallan en Samaria, en el ángulo del diván o sobre un lecho damasquino.
13 [29] Oíd y dad testimonio contra la casa de Jacob, dice Yahvé, el Señor, el Dios de los ejércitos.
14 [30] Porque el día que Yo castigare las prevaricaciones de Israel, (lo) castigaré también por los altares de Betel, y serán rotos los cuernos del altar y caerán a tierra.
15 [31] Destruiré las casas de invierno juntamente con las casas de verano; quedarán arrasados los palacios de marfil, y desaparecerán muchas casas”, dice Yahvé.
Amós 4
Desenfreno e idolatría de Samaria
1 [32] Escuchad esta palabra, vacas de Basán, que vivís en el monte de Samaria; que oprimís a los desvalidos y holláis a los pobres, y decís a vuestros señores: “Traed y beberemos.”
2 [33] Juró Yahvé, el Señor, por su santidad: “He aquí que os sobrevendrán días en que os sacarán con ganchos, y a las últimas de entre vosotras con anzuelos de pesca.
3 [34] Y os evadiréis por las brechas, una tras otra; y seréis arrojadas a Harmón”, dice Yahvé.
4 [35] Id a Betel a pecar, y a Gálgala para aumentar las prevaricaciones; ofreced cada mañana vuestros sacrificios, y cada tres días vuestros diezmos.
5 Haced con pan fermentado sacrificios de alabanza, pregonad ofrendas voluntarias, proclamadlas; porque así lo queréis, oh hijos de Israel, dice Yahvé, el Señor.
Impenitencia de Samaria
6 [36] “En todas vuestras ciudades os he dejado con los dientes limpios, y faltos de pan en todos vuestros lugares; y con todo no os habéis convertido a Mí”, dice Yahvé.
7 [37] “Yo detuve asimismo las lluvias cuando aún faltaban tres meses para la siega, hice que lloviese sobre una ciudad, y que no lloviese sobre otra; una parte del campo tuvo lluvia, y la otra quedó sin lluvia y se secó.
8 Iban dos o tres ciudades a otra ciudad para beber agua, sin poder saciarse; pero no os habéis convertido a Mí”, dice Yahvé.
9 “Os herí con tizón y con añublo; la langosta devoró la multitud de vuestros huertos y de vuestras viñas, de vuestras higueras y de vuestros olivos, y con todo no os habéis convertido a Mí”, dice Yahvé.
10 [38] “Envié contra vosotros la peste, como contra Egipto; hice morir al filo de la espada a vuestros jóvenes; fueron apresados vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos a vuestras narices; pero no os habéis convertido a Mí”, dice Yahvé.
11 [39] “Os trastorné como trastornó Dios a Sodoma y Gomorra; y fuisteis como tizón arrebatado de un incendio: y con todo no os habéis convertido a Mí”, dice Yahvé.
12 [40] Por eso, así te trataré, oh Israel; y ya que esto haré contigo; prepárate para salir al encuentro de tu Dios, oh Israel.
13 [41] Porque Él es quien formó las montañas y creó los vientos; Él es quien manifiesta al hombre su pensamiento, convierte la aurora en tinieblas anda sobre los montes de la tierra. Yahvé, Dios de los ejércitos, es su Nombre.
Amós 5
Nuevas amenazas contra Samaria
1 [42] Escuchad estas palabras que profiero como lamentación sobre vosotros, oh casa de Israel:
2 Cayó, no volverá a levantarse más la virgen de Israel; echada ha sido sobre su tierra, no hay quien la levante.
3 Porque así dice Yahvé, el Señor: “La ciudad que mandaba a la guerra mil hombres, quedará reducida a cien, y la que mandaba cien, se quedará con diez en la casa de Israel.”
Exhortación a la penitencia
4 [43] Porque así dice Yahvé a la casa de Israel: “¡Buscadme y viviréis!
5 [44] No busquéis a Betel, ni vayáis a Gálgala, ni paséis a Bersabee; pues Gálgala irá al cautiverio, sin falta, y Betel será reducida a la nada.”
6 [45] Buscad a Yahvé y viviréis, no sea que penetre como fuego en la casa de José y la devore, sin que haya en Betel quien lo apague.
7 [46] Vosotros tornáis el derecho en ajenjo, y echáis por tierra la justicia.
8 [47] Él hizo las Pléyades y Orión; Él convierte en aurora las más densas tinieblas; y muda el día en noche; Él llama las aguas del mar, y las derrama sobre la tierra, Yahvé es su Nombre.
9 Él trae la ruina sobre los fuertes, y la destrucción sobre la ciudad fortificada.
10 [48] Mas ellos odian al censor en la puerta, y aborrecen al que habla rectamente.
11 [49] Por tanto, ya que pisoteáis al débil y recibís de él tributo de trigo, no habitaréis las casas que habéis edificado de piedras talladas, y aunque habéis plantado viñas deliciosas, no beberéis su vino.
12 Pues Yo sé la multitud de vuestros crímenes y cuan graves pecados habéis cometido vosotros, que oprimís al justo, aceptáis cohecho y torcéis (el derecho) de los pobres ante los tribunales.
13 [50] Por eso el sabio se calla en este tiempo, pues es un tiempo malo.
14 Buscad el bien, y no el mal, para que tengáis vida y así Yahvé de los ejércitos; estará con vosotros, como lo decís.
15 Aborreced el mal, y amad el bien, y restableced la justicia en el foro; quizás Yahvé, el Dios de los ejércitos, se apiade del resto de José.
16 Por lo cual, así dice Yahvé, el Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llantos, y en todas las calles dirán: ¡Ay, ay! Llamarán a duelo a los labradores, y a hacer lamentación a los que saben plañir.
17 [51] En todas las viñas habrá llantos, porque Yo pasaré por en medio de ti, dice Yahvé.
El día del Señor
18 [52] ¡Ay de los que desean el día de Yahvé! ¿Qué será para vosotros el día de Yahvé? Será día de tinieblas, y no de luz.
19 Será como si un hombre huyendo de un león da con un oso; o si entrando en una casa, al apoyar su mano en la pared, es mordido por una culebra.
20 ¿No es acaso tiniebla el día de Yahvé, y no luz, densa oscuridad sin resplandor alguno?
Condenación del formulismo
21 “Yo aborrezco y desecho vuestras fiestas, y no me agradan vuestras asambleas solemnes.
22 Cuando me presentéis holocaustos y oblaciones, no los gustaré, ni miraré vuestros sacrificios de (animales) cebados.
23 ¡Aparta de Mí el ruido de tus cantos! No quiero escuchar las melodías de tu salterio.
24 [53] ¡Corra, al contrario, el juicio como agua, y la justicia como torrente perenne!
25 [54] ¿Acaso me ofrecisteis sacrificios y ofrendas durante los cuarenta años en el desierto, oh casa de Israel?
26 [55] Antes bien, llevasteis a Sikkut, vuestro rey, y a Quiyún, vuestras imágenes, la estrella de vuestro dios, que os habíais fabricado.
27 [56] Por eso os llevaré cautivos mas allá de Damasco”, dice Yahvé, cuyo Nombre es Dios de los ejércitos.
Amós 6
Vicios de los ricos y magnates
1 ¡Ay de los que viven tranquilos m Sión y confiados en el monte de Samaria, los magnates del primero de los pueblos, a los cuales acude la casa de Israel!
2 [57] Pasad a Calné, y ved; y de allí id adelante a Hamat la grande; y bajad a Gat de los filisteos. ¿Superan ellas acaso a estos reinos? ¿o es más espacioso su territorio que el vuestro?
3 Vosotros queréis alejar el día aciago, y aceleráis el imperio de la violencia.
4 Duermen en divanes de marfil y se tienden sobre sus lechos; comen corderos del rebaño, y novillos sacados del establo.
5 Cantan a gritos al son de la cítara, e inventan, como David, instrumentos músicos.
6 [58] Beben vino en copones, y se ungen con el óleo más exquisito, sin compadecerse del quebranto de José.
7 [59] Por eso irán ahora al cautiverio, los primeros de los deportados, y desaparecerá la batahola de los banqueteadores.
Castigo de los vicios
8 Yahvé, el Señor ha jurado por sí mismo —oráculo del Dios de los, ejércitos—. “Aborrezco la gloria de Jacob, y detesto sus palacios; entregaré la ciudad y cuanto contiene.”
9 Si quedaren diez hombres en una casa, también ellos morirán.
10 [60] Llevará (al muerto) su tío, el cual ha de quemarlo; y sacando de la casa los huesos dirá al que está en el fondo de la casa: “¿Queda algún otro?”
11 Y él responderá: “No hay más.” Y (el primero) replicará: “¡Cállate! porque no hay que mencionar el Nombre de Yahvé.”
12 [61] Pues he aquí que Yahvé da la orden, y herirá la casa grande con hendiduras, y la casa chica con quebraduras.
13 [62] ¿Corren acaso los caballos por las peñas? ¿O se puede arar (allí) con bueyes? Así vosotros trocáis en veneno el juicio, y el fruto de justicia en ajenjo;
14 [63] os regocijáis en lo que es nada, diciendo: “¿No nos hemos hecho poderosos con nuestra propia fuerza?”
15 [64] “Mas he aquí que voy a suscitar contra vosotros, una nación, oh casa de Israel —oráculo de Yahvé, Dios de los ejércitos—, (un pueblo) que os oprimirá desde la entrada de Hamat hasta el torrente del Arabá.
Amós 7
Tres visiones simbólicas
1 [65] Yahvé, el Señor, me mostró esto: He aquí que Él criaba langostas al comenzar a crecer la hierba tardía; la hierba tardía (que brota) después de la siega del rey.
2 Y después que hubieron acabado de comer la hierba de la tierra, dije yo: “Yahvé, Señor, perdona, te ruego, ¿cómo podrá restablecerse Jacob siendo como es tan pequeño?”
3 [66] Y Yahvé se arrepintió de esto, y dijo Yahvé: “No será así.”
4 [67] Yahvé, el Señor, me mostró también esto: He aquí que Yahvé, el Señor, llamaba al fuego para ejercer su justicia; y este devoró el gran abismo, e iba a devorar la herencia (del Señor).
5 Dije yo: “Yahvé, Señor, cesa, te ruego, ¿cómo podrá subsistir Jacob siendo como es tan pequeño?”
6 Y se arrepintió Yahvé de esto, y dijo Yahvé, el Señor: “No será así.”
7 [68] También me mostró esto: Estaba el Señor junto a un muro hecho a plomo y en su mano tenía la plomada.
8 Y Yahvé me dijo: “¿Qué es lo que ves, Amós?” Yo respondí: “Una plomada.” Y dijo el Señor: “He aquí que Yo aplicaré la plomada en medio de Israel, mi pueblo; ya no lo perdonaré más.
9 [69] Serán devastados los lugares altos de Isaac y destruidos los santuarios de Israel, y me levantaré con la espada contra la casa de Jeroboam.”
Castigo de Amasías
10 [70] Amasías, sacerdote de Betel, envió a decir a Jeroboam, rey de Israel: Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; no puede la tierra soportar todo cuanto dice.
11 Porque así dice Amós: “Jeroboam morirá al filo de la espada, e Israel será llevado al cautiverio, lejos de su país.”
12 Y Amasías dijo a Amós: “Vete, vidente, y huye a la tierra de Judá; come allí tu pan, y allí podrás profetizar.
13 pero no vuelvas a profetizar en Betel; porque es un santuario del rey y una casa real.”
14 [71] Respondió Amós y dijo a Amasías: “Yo no soy profeta, ni discípulo de profeta; soy pastor de ganado, y cultivo sicómoros.
15 Pero Yahvé me tomó de detrás del rebaño, y me dijo Yahvé: Ve y profetiza a Israel mi pueblo.
16 Y ahora, escucha la palabra de Yahvé: Tú me dices: No profetices contra Israel, ni profieras oráculos contra la casa de Isaac.
17 [72] Por eso, así dice Yahvé: Tu mujer será prostituida en la ciudad, tus hijos y tus hijas a espada caerán, tu tierra será repartida con la cuerda de medir, tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado al cautiverio fuera de su país.”
Amós 8
Ruina de Israel
1 Yahvé, el Señor, me mostró esto: Veía un canasto de fruta madura;
2 [73] Y Él dijo: “¿Qué es lo que ves, Amós?” Respondí: “Un canasto de fruta madura.” Y Yahvé me dijo: “Ha llegado el fin de Israel, mi pueblo; ya no lo perdonaré.
3 En aquel día los cantares en el palacio se convertirán en aullidos —oráculo de Yahvé—, habrá muchos cadáveres, y en todo lugar se los arrojará en silencio.
4 ¡Oíd esto, los que os tragáis al pobre, y hacéis perecer a los humildes de la tierra,
5 [74] diciendo: *¿Cuándo pasará el novilunio para que vendamos el trigo, y el sábado, para que abramos los graneros? Achicaremos la medida y agrandaremos el peso, y falsearemos la balanza para engañar.
6 Así compraremos por dinero al pobre, y al menesteroso por un par de sandalias, y venderemos hasta las ahechaduras del trigo*.
7 Ha jurado Yahvé por la gloria de Jacob: Jamás me olvidaré de cuanto ha hecho.
8 [75] ¿No ha de estremecerse por esto la tierra, y no se enlutarán todos sus moradores? ¿No se alzará toda ella como el Nilo, se levantará y se abajará como el río de Egipto?
9 [76] En aquel día, dice Yahvé, el Señor, haré que se ponga el sol al mediodía, y en pleno día cubriré de tinieblas la tierra.
10 Convertiré en duelo vuestras fiestas, y en llantos todos vuestros cantares; echaré el cilicio sobre todos los lomos, y haré calvas todas las cabezas; traeré sobre el (país) luto, como por un hijo único, y su fin será como un día amargo.
Hambre de la palabra de Dios
11 [77] He aquí que vienen días, dice Yahvé, el Señor, en que enviaré hambre sobre la tierra; no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras de Yahvé.
12 [78] Andarán errantes de mar a mar, y discurrirán del norte al oriente, en busca de la palabra de Yahvé, mas no la hallarán.
13 En aquel día desfallecerán de sed las hermosas doncellas y los jóvenes,
14 [79] que juran por el pecado de Samaria diciendo: “¡Por la vida de tu dios, oh Dan!”, y: “¡Por el camino de Bersabee!” Caerán y no se levantarán nunca jamás.
Amós 9
Ruina definitiva
1 [80] Vi al Señor junto al altar, y dijo: “Da un golpe al capitel, y se sacudirán los umbrales. Y hazlos pedazos sobre las cabezas de todos ellos; y a los que de ellos quedaren los mataré Yo a espada. Ninguno de ellos logrará escapar, y de los que huyeren no se salvará hombre alguno.
2 [81] Si penetrasen hasta el scheol, de allí los sacaría mi mano, y si subiesen hasta el cielo, de allí los haría descender.
3 Aunque se escondiesen en la cumbre del Carmelo, allí los buscaría y los sacaría; y si se ocultasen a mis ojos en el fondo del mar, allí, por orden mía, los mordería la serpiente.
4 [82] Y cuando vayan al cautiverio delante de sus enemigos, mandaré allí la espada que los mate; y tendré fijos sobre ellos mis ojos para mal, y no para bien.”
5 El Señor, Yahvé de los ejércitos, toca la tierra, y ella se derrite; se ponen de duelo todos sus moradores, y se levanta toda ella como el Nilo, para abajarse como el río de Egipto.
6 [83] Él edificó en el cielo su solio y fundó su bóveda sobre la tierra; Él llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la superficie de la tierra; Yahvé es su nombre.
7 [84] “¿No sois acaso para Mí como los etíopes, oh hijos de Israel? —oráculo de Yahvé. ¿No hice Yo subir a Israel de la tierra de Egipto, a los filisteos de Caftor, y a los arameos de Kir?
Visión de los tiempos mesiánicos
8 [85] He aquí que los ojos del Señor Yahvé se dirigen hacia el reino pecador. Lo voy a destruir de sobre la faz de la tierra; pero no destruiré del todo la casa de Jacob, dice Yahvé.
9 Pues he aquí que daré la orden y zarandearé a la casa de Israel en medio de todos los pueblos, como se zarandea (el trigo) con la criba; y no caerá por tierra un solo granito.
10 Al filo de la espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: No nos tocará, ni vendrá sobre nosotros el mal.
11 [86] En aquel día levantaré el tabernáculo de David, que está por tierra; repararé sus quiebras y alzaré sus ruinas, y lo reedificaré como en los días antiguos,
12 [87] para que sean dueños de los restos de Edom, y de todas las naciones sobre las cuales ha sido invocado mi Nombre, dice Yahvé, que hace esto.
13 [88] He aquí que vienen días, dice Yahvé, en que al arador le seguirá el segador, y al que pisa las uvas el que esparce la semilla; los montes destilarán mosto, y todas las colinas abundarán de fruto.
14 Y haré que regresen los cautivos de Israel, mi pueblo; edificarán las ciudades devastadas, y las habitarán, plantarán viñas y beberán su vino; harán huertos y comerán su fruto.
15 [89] Yo los plantaré en su propio suelo; y no volverán a ser arrancados de su tierra, que Yo les he dado, dice Yahvé, tu Dios.