Introducción

El Libro de los Proverbios no es un código de obligaciones, sino un tratado de felicidad. Dios no habla para ser obedecido como déspota, sino para que le creamos cuando nos entrega, por boca del más sabio de los hombres, los más altos secretos de la Sabiduría (en hebreo jokmah). Se trata de una sabiduría eminentemente práctica, que desciende a veces a los detalles, enseñándonos aun, por ejemplo, a evitar las fianzas imprudentes (cf. 6, 1 y nota; 17, 18 y los pasajes concordantes que allí señalamos); a desconfiar de las fortunas improvisadas (13, 11; 20, 21); del crédito (22, 7) y de los hombres que adulan o prometen grandes cosas (20, 19); a no frecuentar demasiado la casa del amigo, porque es propio de la naturaleza humana que él se harte de nosotros y nos cobre aversión (25, 17). Otras veces nos descubre las más escondidas miserias del corazón humano (verbigracia, 28, 13; 29, 19, etc.), y no vacila en usar expresiones cuya exactitud va acompañada de un exquisito humorismo; verbigracia, el comparar la belleza en una mujer insensata, con un anillo de oro en el hocico de un cerdo (11, 22).

Casi todos los pueblos antiguos han tenido su sabiduría, distinta de la ciencia, y síntesis de la experiencia que enseña a vivir con provecho para ser feliz. Aún hoy se escriben tratados sobre el secreto del triunfo en la vida, del éxito en los negocios, etc. Son sabidurías psicológicas, humanistas, y como tales harto falibles. La sabiduría de la Sagrada Escritura es toda divina, es decir, inspirada por Dios, lo cual implica su inmenso valor. Porque no es ya solo dar fórmulas verdaderas en sí mismas, que pueden hacer del hombre el autor de su propia felicidad, a la manera estoica; sino que es como decir: si tú me crees y te atienes a mis palabras, Yo tu Dios, que soy también tu amantísimo Padre, me obligo a hacerte feliz, comprometiendo en ello toda mi omnipotencia. De ahí el carácter y el valor eminentemente religiosos de este Libro, aun cuando no habla de la vida futura sino de la presente, ni trata de sanciones o premios eternos sino temporales.

El Libro de los Proverbios debe su nombre al v. 1, 1, donde se dice que su contenido constituyen las “parábolas” o “proverbios” de Salomón. Sin embargo, ni el nombre de parábola, ni el de proverbio, corresponde al hebreo “maschal” (plural meschalim). La Sagrada Escritura llama maschal no solo a las parábolas o semejanzas, sino más bien a todos los poemas didácticos, y en particular a las sentencias y máximas que encierran una enseñanza. Muchas veces el maschal se acerca, por su oscuridad, al enigma.

En el título se expresa el objeto del Libro (ver 1, 1-6). Los primeros nueve capítulos se leen como una introducción que contiene avisos y enseñanzas generales, mientras los caps. 10-22, forman un cuerpo de cortas sentencias de Salomón, que versan sobre temas variadísimos, no teniendo conexión unas con otras. A ellas se añade un apéndice que trae “las palabras de los sabios” (22, 17-24, 34). Un segundo cuerpo de sentencias salomónicas, compiladas por los varones de Ezequías, se presenta en los caps. 25-29, a los cuales se agregan tres colecciones: los proverbios de Agur (30, 1-22), los de la madre de Lamuel (31, 1-9) y el elogio de la mujer fuerte (31, 10-31).

El autor del Libro, con excepción de los apéndices, es, según los títulos (1, 1; 10, 1; 25, 1), el rey Salomón, quien en sabiduría no tuvo igual (1 Reyes 5, 9 s.), atribuyéndole la Sagrada Escritura “3.000 sentencias y 1.005 canciones” (1 Reyes 4, 32). El presente libro de los Proverbios contiene solamente 550, cuarenta de las cuales repetidas casi textualmente.

Los exégetas creen que la última redacción del libro se hizo en tiempos de Esdras.

Proverbios 1

1 Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:

2 [1] para aprender sabiduría e instrucción, para entender las palabras sensatas;

3 para instruirse en la sabiduría, en la justicia, equidad y rectitud;

4 [2] para enseñar discernimiento a los sencillos, y a los jóvenes conocimientos y discreción.

5 Escuche el sabio y acrecerá en saber. El hombre inteligente adquirirá maestría

6 [3] en entender las parábolas y su sentido misterioso, las sentencias de los sabios y sus enigmas.

7 [4] El temor de Yahvé es el principio de la sabiduría; solo los insensatos desprecian la sabiduría y la doctrina.

I. Sentencias generales

Las malas compañías

8 [5] Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre; y no deseches las enseñanzas de tu madre.

9 Serán una corona de gracia para tu cabeza, un collar para tu cuello.

10 Hijo mío, si los malvados quieren seducirte, no les des oído;

11 [6] si te dicen: “Ven con nosotros; pongamos asechanzas a la vida ajena, tendamos por mero antojo celadas al inocente;

12 traguémoslos vivos, como el sepulcro, enteros, como los que descienden a la fosa;

13 [7] y hallaremos preciosas riquezas, henchiremos de despojos nuestras casas.

14 Echa tu suerte con nosotros; sea una sola la bolsa de todos nosotros.”

15 [8] Hijo mío, no sigas sus caminos; aparta tu pie de sus senderos;

16 porque sus pies corren al mal, van presurosos a derramar sangre.

17 [9] En vano se tiende la red ante los ojos de los pájaros;

18 [10] mas ellos arman asechanzas a su propia sangre, traman maquinaciones contra su propia vida.

19 Tal es la senda de los codiciosos de ganancia, quita la vida a los propios dueños.

Llamamiento de la sabiduría

20 [11] La sabiduría clama en las calles, en las plazas levanta su voz;

21 llama donde hay más concurso de gente, en las puertas de la ciudad expone su doctrina:

22 ¿Hasta cuándo, oh necios, amaréis la necedad? ¿Hasta cuándo los burladores se deleitarán en burlas, y odiarán los fatuos la sabiduría?

23 [12] Volveos para (oír) mi instrucción, y derramaré sobre vosotros mi espíritu, quiero enseñaros mis palabras.

24 Os convidé y no respondisteis, tendí mis manos, y nadie prestó atención;

25 rechazasteis todos mis consejos, y ningún caso hicisteis de mis amonestaciones.

26 [13] Por eso también yo me reiré de vuestra calamidad, y me burlaré cuando os sobrevenga el espanto,

27 [14] cuando os sobrevenga cual huracán el terror, cuando caiga sobre vosotros, como torbellino, la calamidad, y os acometan la angustia y la tribulación.

28 [15] Entonces me llamarán, y no les responderé; madrugarán a buscarme, y no me hallarán,

29 [16] por cuanto aborrecieron la instrucción y abandonaron el temor de Dios,

30 no amando mi consejo, y desdeñando mis exhortaciones.

31 Comerán los frutos de su conducta, y se saciarán de sus propios consejos.

32 Porque la indocilidad lleva a los necios a la muerte, y la prosperidad de los insensatos es causa de su ruina.

33 Mas el que me escucha, habitará seguro, y vivirá tranquilo sin temer el mal.

Proverbios 2

Frutos de la sabiduría

1 Hijo mío, si acoges mis palabras, y guardas mis preceptos en tu corazón,

2 aplicando tu oído a la sabiduría, e inclinando tu corazón a la inteligencia;

3 si invocas la prudencia y con tu voz llamas a la inteligencia;

4 [17] si la buscas como la plata, y la exploras como un tesoro,

5 [18] entonces sabrás lo que es el temor de Yahvé, y habrás hallado el conocimiento de Dios.

6 Porque Yahvé da la sabiduría; de su boca salen el conocimiento y la inteligencia.

7 Él guarda para los buenos la salvación, y es el escudo de los que proceden rectamente;

8 [19] El cubre las sendas de la justicia, y protege los pasos de sus santos.

9 [20] Entonces conocerás la justicia y la equidad, la rectitud y todo sendero bueno.

10 [21] Cuando entrare en tu corazón la sabiduría, y se complaciere tu alma en el conocimiento,

11 [22] velará sobre ti la prudencia, y la inteligencia será tu salvaguardia,

12 [23] para librarte del camino de los malvados, y de los hombres de lengua perversa,

13 de aquellos que abandonan el camino recto, para andar por sendas tenebrosas;

14 que se alegran haciendo el mal, y se deleitan en las peores perversidades.

15 Siguen caminos tortuosos, y perversas son sus andanzas.

16 [24] Ella te librará de la mujer ajena, de la extraña que usa de dulces palabras,

17 que deja al compañero de su juventud y se olvida del pacto de su Dios.

18 Su casa está en la vereda de la muerte, y sus pasos conducen a la ruina.

19 Cuantos entran en ella no retornan, no alcanzan más las sendas de la vida.

20 Anda tú, pues, por el camino de los buenos; y sigue las pisadas de los justos.

21 [25] Porque los rectos habitarán la tierra, y los íntegros permanecerán en ella.

22 Mas los impíos serán exterminados de la tierra, y desarraigados de ella los pérfidos.

Proverbios 3

La sabiduría y el temor de Dios

1 [26] Hijo mío, no te olvides de mi ley; guarda en tu corazón mis preceptos,

2 porque te darán longevidad, (felices) años de vida y prosperidad.

3 ¡Que nunca la misericordia y la verdad se aparten de ti! Átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.

4 Así hallarás gracia y verdadera sabiduría a los ojos de Dios y a los ojos de los hombres.

5 [27] Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.

6 En todas tus empresas piensa en Él, y Él dirigirá tus caminos.

7 No te creas sabio a tus ojos, teme a Dios, y huye del mal;

8 [28] será medicina para tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.

9 [29] Honra a Dios con tu hacienda, y con las primicias de todos tus frutos;

10 [30] con eso se llenará de abundancia tus graneros, y tus lagares rebosarán de mosto.

11 No deseches, hijo mío, la corrección de Yahvé, ni tengas aversión cuando Él te reprenda.

12 [31] Pues Yahvé castiga a aquel a quien ama, como un padre al hijo en quien se complace.

Preexcelencia de la sabiduría

13 [32] ¡Dichoso el hombre que halló la sabiduría, el varón que ha adquirido la inteligencia!

14 Mejor es su adquisición que la de la plata; y más preciosos que el oro son sus frutos.

15 Ella es más apreciable que las perlas; no hay cosa deseable que la iguale.

16 En su diestra (trae) larga vida, en su siniestra riquezas y honores.

17 [33] Sus caminos son caminos deliciosos, y llenas de paz todas sus sendas.

18 [34] Es árbol de vida para los que echan mano de ella, y dichoso el que la tiene asida.

19 [35] Por la sabiduría fundó Dios la tierra, y por la inteligencia estableció los cielos;

20 por su ciencia fueron abiertos los abismos; y destilan las nubes rocío.

21 Hijo mío, no se aparten ellas de tus ojos; guarda la sabiduría y la prudencia;

22 pues serán vida para tu alma y adorno para tu cuello.

23 Así seguirás confiado tu camino, y no vacilará tu pie.

24 [36] Te acostarás sin temor; y si te acuestas, tu sueño será dulce.

25 [37] No tendrás que temer repentinos espantos, ni los ataques de los impíos cuando te acometieren;

26 [38] porque Yahvé estará a tu lado, y preservará tu pie de quedar preso.

Caridad y paz con el prójimo

27 [39] No niegues un beneficio al necesitado cuando esté a tu alcance el hacerlo.

28 [40] No digas a tu prójimo: “Vete y vuelve, mañana te daré”, estando en tu poder el (atenderlo).

29 [41] No maquines ningún mal contra tu prójimo mientras él vive tranquilamente contigo.

30 Jamás pleitees con nadie sin motivo, si no te ha hecho mal.

31 [42] No envidies al hombre violento, ni sigas sus senderos.

32 Porque Yahvé detesta al perverso, pero tiene trato íntimo con los justos.

33 Sobre la casa del malvado pesa la maldición de Yahvé, el cual bendice la morada del justo.

34 [43] Se burla de los burladores, y da su gracia a los humildes.

35 La gloria es la herencia de los sabios, en tanto que los necios se acarrean ignominia.

Proverbios 4

Exhortación paternal

1 [44] Oíd, hijos, las instrucciones de un padre; y prestad atención para aprender prudencia.

2 Pues os enseño buena doctrina, no abandonéis mis lecciones.

3 También yo fui hijo de mi padre, tierno y único ante mí madre.

4 Él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras; observa mis preceptos y vivirás.

5 Adquiere la sabiduría, trata de alcanzar la inteligencia; no te olvides de ella, ni te apartes de los dichos de mi boca.

6 No la dejes, y ella te guardará; ámala, y será tu defensa.

7 [45] He aquí el principio de la sabiduría: adquirir la sabiduría, y a trueque de todos tus bienes alcanzar la inteligencia.

8 [46] Tenla en gran estima, ella te ensalzará; te honrará cuando la estreches en tus brazos.

9 Ornará tu cabeza con una corona de gracia, y te regalará una magnífica diadema.

El recto camino

10 Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, para que se multipliquen los años de tu vida.

11 Yo te enseño el camino de la sabiduría, te conduzco por los senderos de la rectitud.

12 [47] Andando por ellos no serán acechados tus pasos, y si corres no tropezarás.

13 Atente a la instrucción, nunca la dejes; guárdala, porque es tu vida.

14 No sigas los caminos de los impíos, no vayas por la ruta de los malvados.

15 Esquívala, no pases por ella; apártate de allí y pasa adelante.

16 Porque ellos no duermen, si antes no han hecho algún mal; no pueden conciliar el sueño, si no han hecho caer a otro.

17 [48] Comen el pan de la iniquidad, y beben el vino de la violencia.

18 [49] La senda de los justos es como la luz de la mañana, cuyo resplandor crece hasta ser pleno día.

19 El camino de los malos, en cambio, es como tinieblas; no saben en qué van a tropezar.

20 [50] Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tus oídos a mis enseñanzas;

21 no se aparten de tus ojos; guárdalas en lo íntimo de tu corazón.

22 Son vida para quien las halla, salud para todo su cuerpo.

23 Ante toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

24 Evita la perversidad de la lengua, y aleja de ti la maledicencia en el hablar.

25 Miren de frente tus ojos, y tus párpados diríjanse a los pasos que des.

26 Examina los pasos de tu pie y sean rectos todos tus caminos.

27 [51] No declines ni a la derecha ni a la izquierda, y aparta tu pie del mal.

Proverbios 5

¡Huye de la mujer adúltera!

1 Hijo mío, presta atención a mi sabiduría, inclina tu oído a mi enseñanza,

2 para que guardes los consejos y tus labios conserven la instrucción.

3 [52] Pues los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite;

4 pero su fin es amargo como el ajenjo, cortante como espada de dos filos.

5 Sus pies se encaminan hacia la muerte, sus pasos llevan al scheol.

6 No anda por la senda de la vida, va errando por caminos sin saber adónde.

7 Pues bien, escuchadme, hijos, y no os apartéis de las palabras de mi boca;

8 [53] desvía de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa.

9 No sacrifiques tu honor a gente extraña ni tus años a un tirano,

10 no sea que extraños se harten de tus bienes, y tus fatigas beneficien a casas ajenas,

11 y al fin tengas que gemir, después de consumir tu carne,

12 [54] y hayas de exclamar: “¡Cómo he podido aborrecer la instrucción, y rehusar en mi corazón la corrección!

13 Desoí la voz de los que me adoctrinaban y no quise oír a mis maestros.

14 Casi he llegado al colmo de los males, en medio del pueblo y de la asamblea.”

15 [55] Bebe el agua de tu aljibe y los raudales que manan de tu pozo.

16 ¿Por qué derramar fuera tus fuentes, por las plazas las corrientes de tu agua?

17 ¡Sean para ti solo, y no para los extraños a tu lado!

18 ¡Sea tu fuente bendita, y alégrate con la esposa de tu mocedad!

19 [56] ¡Sea ella la gacela de tu amor, una cierva graciosa, embriáguenle sus pechos perpetuamente, y su amor te encante en todo tiempo!

20 ¿Por qué, hijo mío, dejarte embaucar por la mujer extraña y abrazar el seno de la ajena?

21 [57] Pues ante Yahvé están los caminos del hombre. Él mira todos sus pasos.

22 [58] El hombre malo será presa de sus propias iniquidades, y quedará enredado en los lazos de su pecado.

23 Perecerá por falta de disciplina, y andará perdido a causa de su gran necedad.

Proverbios 6

¡No salgas fiador!

1 [59] Hijo mío, si saliste fiador de tu prójimo. Si tendiste tu mano a un extraño,

2 si te ligaste con la palabra de tu boca, y quedaste preso por lo que dijeron tus labios,

3 haz esto, hijo mío: Recobra la libertad; ya que has caído en manos de tu prójimo. Ve sin tardanza e importuna a tu amigo.

4 No concedas sueño a tus ojos, ni reposo a tus párpados.

5 Líbrate, como el corzo, de su mano, como el pájaro de la mano del cazador.

La pereza

6 [60] Ve, oh perezoso, a la hormiga; observa su obra y hazte sabio.

7 No tiene juez, ni superior, ni señor,

8 y se prepara en el verano su alimento, y recoge su comida al tiempo de la mies.

9 [61] ¿Hasta cuándo, perezoso, quedarás acostado? ¿Cuándo despertarás de tu sueño?

10 Un poco dormir, un poco dormitar, cruzar un poco las manos para descansar;

11 y te sobrevendrá cual salteador la miseria, y la necesidad cual hombre armado.

Contra la doblez

12 [62] Hijo de Belial es el hombre inicuo, anda con perversidad en la boca,

13 guiña los ojos, hace señas con los pies, habla con los dedos.

14 En su corazón habita la perversidad; urde el mal en todo tiempo, y siembra discordias.

15 Por eso vendrá de improviso su ruina, de repente será quebrantado sin que tenga remedio.

Siete vicios

16 [63] Seis son las cosas que aborrece Yahvé, y una séptima abomina su alma:

17 Ojos altivos, lengua mentirosa, manos que vierten sangre inocente,

18 corazón que maquina designios perversos, pies que corren ligeros tras el mal,

19 testigo falso que respira calumnias, y quien siembra discordia entre hermanos.

¡Huye de la mujer adúltera!

20 Guarda, hijo mío, la doctrina de tu padre; y no desprecies la enseñanza de tu madre.

21 Tenlas siempre atadas a tu corazón, enguirnalda con ellas tu cuello.

22 [64] Te guiarán en tu camino, velarán por ti cuando durmieres; y hablarán contigo al despertar.

23 [65] Porque el precepto es una antorcha, y la ley una luz, y senda de vida son las amonestaciones dadas para corrección.

24 Pues te guardarán de la mala mujer, de los halagos seductores de la ajena.

25 No codicies en tu corazón la hermosura de ella, no te seduzcan sus ojos.

26 [66] Pues por la prostituta uno es reducido a un pedazo de pan, mientras la casada va a la caza de una vida preciosa.

27 [67] ¿Acaso puede un hombre llevar fuego en el seno, sin que ardan sus vestidos?

28 ¿O andar sobre brasas, sin quemarse los pies?

29 Así (sucede con) aquel que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará sin castigo quien la tocare.

30 ¿No es acaso despreciado el ladrón que roba para saciar su apetito cuando tiene hambre?

31 Si es hallado, ha de pagar siete veces otro tanto, tendrá que dar hasta toda la sustancia de su casa.

32 Quien comete adulterio con una mujer es un insensato; quien hace tal cosa se arruina a sí mismo.

33 Cosechará azotes e ignominia, y no se borrará su afrenta.

34 [68] Porque los celos excitan el furor del marido, y no tendrá compasión en el día de la venganza;

35 no se aplacará por ninguna indemnización; no aceptará regalos, por grandes que sean.

Proverbios 7

Más advertencias contra la mala mujer

1 [69] Hijo mío, ten en cuenta mis palabras, guarda bien dentro de ti mis enseñanzas.

2 Presta atención a mis preceptos, y vivirás; guarda mis mandamientos como la niña de tus ojos.

3 Átalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón.

4 [70] Di a la sabiduría: “¡Tú eres mi hermana!” y llama a la inteligencia pariente tuya,

5 [71] para que te preserve de la mujer extraña, de la ajena con sus lisonjeras palabras.

6 [72] Estaba yo a la ventana de mi casa, mirando a través de las celosías,

7 y observando a los necios, advertí entre los mancebos a un joven insensato,

8 que pasaba por la calle, junto a la esquina, yendo hacia la casa de ella;

9 era al caer de la tarde, cuando ya oscurecía, en horas de la noche y en la oscuridad.

10 y he aquí que una mujer le sale al paso, con atavíos de ramera y corazón falso,

11 una de esas apasionadas y desenfrenadas, cuyos pies no pueden descansar en casa,

12 y que se ponen en acecho, ora en la calle, ora en la plaza, y en todas las esquinas.

13 Le echa mano y le besa, y con semblante descarado le dice:

14 [73] “Tenía que ofrecer un sacrificio pacífico, hoy he cumplido mis votos.

15 Por eso he salido a tu encuentro, para buscarte, y al fin te he hallado.

16 He cubierto con colchas mi lecho, con tapices de hilo recamado de Egipto.

17 He perfumado mi dormitorio con mirra, con áloe y cinamomo.

18 Ven; embriaguémonos de amores hasta la alborada, entreguémonos a las delicias de la voluptuosidad.

19 [74] Pues el marido no está en casa, emprendió un viaje y está lejos,

20 llevando consigo un talego de plata; no volverá a casa hasta el día del plenilunio.”

21 Le rinde con la abundancia de sus palabras, le arrastra con los halagos de sus labios.

22 Al punto va en pos de ella, como el buey que es llevado al matadero, cual loco que corre para corregir al necio,

23 [75] hasta que una saeta le atraviesa el hígado; como el pájaro que se precipita en la red, sin advertir que es una celada contra su vida.

24 Escuchadme, pues, hijos míos, atended las palabras de mi boca.

25 No se desvíe tu corazón hacia los caminos de ella, ni sigas errando por sus senderos.

26 Porque son muchos los que cayeron traspasados por ella, innumerables los fuertes que le deben la muerte.

27 [76] Su casa es el camino del scheol, que lleva a la morada de la muerte.

Proverbios 8

Invitación de la sabiduría

1 [77] He aquí que la sabiduría levanta la voz, y se hace oír la inteligencia.

2 En las altas cimas, junto a la carretera, en las encrucijadas de los caminos es donde se para.

3 En las puertas, en las entradas de la ciudad, en los umbrales de las casas, hace ella oír su voz:

4 “A vosotros, mortales, me dirijo, mi voz va a los hijos de los hombres.

5 Aprended, oh necios, la sabiduría, y vosotros, oh insensatos, la inteligencia.

6 Escuchadme que voy a deciros cosas magníficas, y mis labios se abrirán para (enseñar) lo recto.

7 Porque verdad proclama mi boca, y mis labios abominan la maldad.

8 Justos son todos los dichos de mi boca; nada hay en ellos de torcido o perverso.

9 Todos son rectos para quien tiene inteligencia, y justos para quien llegó a entender.

10 [78] Recibid mi instrucción, y no la plata, y la sabiduría, antes que el oro escogido.

11 Pues la sabiduría vale más que perlas, y todas las cosas deseables no la igualan.

Preexcelencia de la sabiduría

12 [79] Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y poseo el conocimiento más profundo.

13 Temer a Yahvé es detestar el mal; yo abomino la soberbia, la altivez, el mal camino y la boca perversa.

14 [80] Mío es el consejo y la prudencia, mía la inteligencia y mía la fuerza.

15 [81] Por mí reinan los reyes y los príncipes administran la justicia.

16 Por mí mandan los gobernantes, los grandes y todos los jueces de la tierra.

17 Yo amo a los que me aman; y los que me buscan me hallarán.

18 En mi mano están la riqueza y la gloria, los bienes duraderos y la justicia.

19 Mi fruto es mejor que el oro más puro, y mis productos son mejores que la plata escogida.

20 Yo voy por las sendas de la justicia por medio del recto camino,

21 para dar bienes a mis amigos, y henchir sus tesoros.

Origen divino de la sabiduría

22 [82] El Señor me poseyó al principio de sus caminos, antes de sus obras más antiguas.

23 Desde la eternidad fui constituida, desde los orígenes, antes que existiera la tierra.

24 Antes que los abismos fui engendrada yo; no había aún fuentes ricas en aguas.

25 Antes que fuesen asentados los montes; antes que los collados fui yo dada a luz,

26 cuando aún no había creado Él la tierra ni los campos, ni el primer polvo del orbe.

27 [83] Cuando estableció los cielos, allí estaba yo; cuando trazó el horizonte sobre la faz del abismo;

28 cuando fijó las nubes en lo alto, y dio fuerza a las aguas de la profundidad;

29 cuando señaló sus límites al mar, para que las aguas no traspasasen sus orillas; cuando puso los cimientos de la tierra,

30 entonces estaba yo con Él, como arquitecto, deleitándome todos los días y me regocijaba delante de Él continuamente.

31 [84] Me holgaba en el orbe de la tierra, teniendo mi delicia en los hijos de los hombres.

32 Y ahora, hijos, oídme: Dichosos aquellos que siguen mis caminos.

33 Escuchad la instrucción, y sed sabios; y no la rechacéis.

34 Bienaventurado el hombre que me oye, y vela a mis puertas día tras día, aguardando en el umbral de mi entrada.

35 Porque quien me halla a mí, ha hallado la vida, y alcanza el favor de Yahvé.

36 [85] El que a mí me ofende daña a su propia alma; todos los que me odian, aman la muerte.

Proverbios 9

El banquete de la sabiduría

1 [86] La sabiduría se ha edificado una casa, ha labrado sus siete columnas;

2 inmoló sus víctimas, mezcló su vino, y tiene preparada su mesa.

3 Envió sus doncellas y clama sobre las cimas más altas de la ciudad:

4 [87] “¡El que es simple venga aquí!” y al falto de inteligencia le dice:

5 [88] “Venid, y comed de mi pan; y bebed el vino que yo he mezclado.

6 Dejad ya la necedad, y viviréis, y caminad por la senda de la inteligencia.”

7 [89] Quien reprende al escarnecedor se afrenta a sí mismo, y el que corrige al impío, se acarrea baldón.

8 No corrijas al escarnecedor, no sea que te odie; corrige al sabio, y te amará.

9 Da al sabio (consejo), y será más sabio; enseña al justo, y crecerá en doctrina.

10 [90] El principio de la sabiduría consiste en el temor de Dios, y conocer al Santo es inteligencia.

11 Pues por mí se multiplicarán tus días, y se aumentaran los años de tu vida.

12 Si eres sabio, lo serás en bien tuyo, y si mofador, tú solo lo pagarás.

Invitación de la necedad

13 [91] Una mujer insensata y turbulenta, una ignorante que no sabe nada,

14 se sienta a la puerta de su casa, sobre una silla, en las colinas de la ciudad,

15 para invitar a los que pasan, a los que van por su camino:

16 “¡El que es simple, venga aquí!”; y al falto de inteligencia le dice:

17 [92] “Las aguas hurtadas son (más) dulces; y el pan comido clandestinamente es (más) sabroso.”

18 [93] Y él no advierte que allí hay muerte, y que los convidados de ella van a las profundidades del scheol.

II. Primera colección de sentencias de salomón

Proverbios 10

La sabiduría y la necedad

1 [94] Parábolas de Salomón. Un hijo sabio es la alegría de su padre, y un hijo necio el desconsuelo de su madre.

2 [95] Nada aprovechan los tesoros de iniquidad, pero la justicia libra de la muerte.

3 [96] Yahvé no permite que el justo sufra hambre, al par que desatiende los apetitos de los malvados.

4 La mano indolente empobrece, y la mano laboriosa enriquece.

5 Quien en verano recoge, es hijo sabio; el que ronca en la siega, se acarrea deshonra.

6 La bendición (descansa) sobre la cabeza del justo, mientras los labios de los malvados encubren la maldad.

7 La memoria del justo será bendita, pero el nombre de los malos es podredumbre.

8 El sabio de corazón acepta los preceptos, el necio de labios, en cambio, caerá.

9 [97] Quien procede con rectitud anda seguro, mas el que tuerce sus caminos vendrá a ser descubierto.

10 Quien guiña los ojos causa dolores; y el necio de labios va a la perdición.

11 Fuente de vida es la boca del justo; mas los labios de los malvados encubren la injusticia.

12 [98] El odio suscita contiendas, el amor, empero, cubre todas las faltas.

13 En los labios del prudente se halla la sabiduría, mas para las espaldas del que no tiene juicio es la vara.

14 Los sabios conservan su saber, mas la boca del necio se apresura en causar ruina.

15 [99] La hacienda del rico es su plaza fuerte, la desgracia de los pobres es su misma pobreza.

16 Los trabajos del justo son para vida, las ganancias del impío, para pecado.

17 Va por senda de vida quien hace caso de la corrección, anda descarriado quien no acepta la reprensión.

18 El que disimula el odio tiene labios mentirosos, y quien esparce calumnias es un insensato.

19 [100] En el mucho hablar no falta pecado, el sabio ahorra sus palabras.

20 Plata finísima es la lengua del justo, mas el corazón del malvado vale muy poco.

21 Nutren a muchos los labios del justo, mas los necios mueren por falta de inteligencia.

22 La bendición de Yahvé da prosperidad, nuestro afán no le añade nada.

23 Es como un juego para el necio el hacer mal, y para el sensato el ser sabio.

24 [101] Sobrevendrá al impío el mal que teme, mas a los justos se les concede lo que desean.

25 Como pasa el torbellino, así desaparece el impío, mas el justo queda cimentado para siempre.

26 [102] Como el agraz para los dientes, y el humo para los ojos, así es el perezoso para el que le manda.

27 El temor de Yahvé alarga la vida, mas los años de los malvados serán abreviados.

28 [103] La esperanza de los justos se transforma en gozo, la expectación de los malos en humo.

29 El camino de Yahvé es una fortaleza para el hombre recto, pero causa de ruina para los obradores de iniquidad.

30 [104] Nunca vacilará el justo, pero los impíos no subsistirán sobre la tierra.

31 La boca del justo brota sabiduría, la lengua perversa será cortada.

32 Los labios del justo conocen la benevolencia, mas de la boca de los malvados sale la perversidad.

Proverbios 11

La virtud y el vicio

1 [105] La balanza falsa es abominación para Yahvé, la pesa cabal es lo que le agrada.

2 [106] Si viene la soberbia, viene también la ignominia, mas la sabiduría habita con los humildes.

3 [107] A los rectos los guía su rectitud, a los pérfidos los arruina su propia perfidia.

4 [108] De nada sirven las riquezas en el día de la ira, mas la justicia libra de la muerte.

5 La justicia endereza el camino del hombre recto, mientras que el malvado cae por su propia malicia.

6 A los rectos los salva su justicia; pero los pérfidos quedan presos en su propia maldad.

7 [109] Con la muerte muere la esperanza del impío, se desvanecen las ilusiones de los inicuos.

8 [110] El justo es librado de la tribulación, y en su lugar será atribulado el malvado.

9 [111] Con su boca el impío arruina a su prójimo, mas los justos se salvan mediante la ciencia.

10 Cuando prosperan los justos se alegra la ciudad, y cuando perecen los impíos hay júbilo.

11 Con la bendición de los buenos se engrandece un pueblo, la boca de los malos es su ruina.

12 [112] Quien desprecia a su prójimo es un insensato; el varón prudente se calla.

13 El maldiciente revela los secretos, mas el de espíritu fiel los mantiene ocultos.

14 [113] Por falta de dirección cae el pueblo; donde abunda el consejo hay bienestar.

15 [114] Sufrirá males quien por otro da fianza, el que rehúsa dar fianza vive tranquilo.

16 La mujer graciosa alcanza honor, así como los poderosos adquieren riqueza.

17 El misericordioso hace bien a su propia alma, el cruel inflige heridas a su misma carne.

18 El trabajo del impío es ilusorio, mas el que siembra justicia tiene segura la recompensa.

19 Como la justicia (conduce) a la vida, así el que va tras el mal (corre) a la muerte.

20 [115] El corazón perverso es abominable a Yahvé, pues Él se complace en los que proceden con sinceridad.

21 Tarde o temprano será castigado el malvado, pero la descendencia de los justos será puesta en salvo.

22 [116] Anillo de oro en hocico de cerdo es la belleza de una mujer insensata.

23 Los deseos de los justos se dirigen solamente al bien: el afán de los malos es encender su ira.

24 [117] Hay quienes reparten liberalmente y se enriquecen; y hay quien ahorra más de lo justo, y permanece pobre.

25 El alma benéfica será saciada, y el que riega será regado.

26 [118] Al que retiene el trigo, le maldice el pueblo, mientras que sobre la cabeza del que lo vende desciende bendición.

27 Cosa agradable busca quien busca el bien; mas el que busca el mal, (del mal) será alcanzado.

28 Quien en sus riquezas confía, caerá, pero el justo, como la fronda del árbol, retoña.

29 [119] Quien perturba su casa, heredará viento, y el necio será esclavo del cuerdo.

30 Árbol de vida son los frutos del justo; y quien gana los corazones es sabio.

31 [120] Si el justo ya en la tierra tiene su paga, ¿cuánto más el inicuo y el pecador?

Proverbios 12

Diversas conductas: la del sabio y la del necio

1 [121] Quien ama la corrección, ama la sabiduría; quien odia la corrección es un insensato.

2 El bueno gana el favor de Yahvé, el cual condena al hombre de mala intención.

3 La malicia no es fundamento firme para el hombre, la raíz de los justos, en cambio, es inconmovible.

4 Como la mujer virtuosa es la corona de su marido así la desvergonzada es como carcoma de sus huesos.

5 Los pensamientos de los justos son equidad, mas los consejos de los malvados son fraude.

6 [122] Las palabras de los impíos son emboscada a sangre ajena, la boca de los rectos los salva.

7 Se da un vuelco a los impíos y dejan de ser, en tanto que la casa de los justos sigue en pie.

8 El hombre es alabado según su sabiduría, mas el perverso de corazón es despreciado.

9 [123] Más vale un hombre humilde que sabe ganarse la vida, que el ostentoso que tiene escasez de pan.

10 El justo mira por las necesidades de su ganado, mas las entrañas de los impíos son crueles.

11 El que labra su tierra se saciará de pan; correr tras cosas vanas es necedad.

12 El impío quiere vivir de la presa de los malos, la raíz del justo produce (lo necesario para la vida).

13 [124] El pecado de los labios constituye un lazo peligroso, mas el justo se libra de la angustia.

14 Del fruto de su boca se sacia uno de bienes, y según las obras de sus manos será su premio.

15 [125] Al necio su proceder le parece acertado, el sabio, empero, escucha consejos.

16 [126] El necio al momento muestra su ira, el prudente disimula la afrenta.

Pecados de la lengua

17 Quien profiere la verdad, propaga la justicia, pero el testigo mentiroso sirve al fraude.

18 [127] Hay quien con la lengua hiere como con espada, mas la lengua del sabio es medicina.

19 La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa solo para un momento.

20 [128] Lleno de fraude es el corazón del que maquina el mal, pero lleno de alegría el de los que aconsejan la paz.

21 [129] Sobre el justo no cae ningún mal, sobre los impíos, empero, una ola de adversidades.

22 Abomina Yahvé los labios mentirosos, pero le son gratos quienes obran fielmente.

23 [130] El hombre prudente encubre su saber, mas el corazón de los necios pregona su necedad.

Laboriosidad

24 La mano laboriosa será señora, la indolente, tributaria.

25 [131] Las congojas del corazón abaten al hombre, mas una palabra buena le alegra.

26 El justo muestra a los otros el camino, el ejemplo de los malos, en cambio, los desvía.

27 [132] El holgazán no asa la caza, pero el laborioso, gana preciosa hacienda.

28 En la senda de la justicia está la vida; en el camino que ella traza no hay muerte.

Proverbios 13

Distinta suerte del sabio y del necio

1 [133] El hijo sabio acepta la corrección de su padre; el burlador no hace caso de la reprensión.

2 El hombre (de bien) se hartará del fruto de su boca, el alma de los pérfidos, en cambio, de la violencia.

3 Quien guarda su boca, guarda su alma; quien habla inconsideradamente se arruina a sí mismo.

4 [134] El perezoso tiene deseos que no se cumplen, el alma del laborioso se saciará.

5 El justo aborrece la palabra mentirosa, el impío infama y obra vergonzosamente.

6 La justicia protege los pasos del hombre recto, la malicia causa la ruina del pecador.

7 [135] Hay quien se jacta de rico, y nada tiene, y quien se hace el pobre, y es acaudalado.

8 [136] Con las riquezas el hombre (rico) rescata su vida; el pobre, empero, no necesita temer la amenaza.

9 [137] La luz de los justos difunde alegría, en tanto que la lámpara de los impíos se apaga.

10 [138] La soberbia no causa sino querellas, la sabiduría está con los que toman consejo.

11 Los bienes ganados sin esfuerzo tienden a desaparecer, mas el que los junta a fuerza de trabajo los aumenta.

12 Esperanza que se dilata hace enfermo el corazón; pero es árbol de vida el deseo cumplido.

13 [139] Quien menosprecia la palabra se pierde; quien respeta el precepto será recompensado.

14 [140] La enseñanza del sabio es fuente de vida, para escapar de los lazos de la muerte.

15 [141] Buenos modales ganan favores, mas la conducta de los pérfidos queda estéril.

16 Todo varón prudente obra con reflexión, el necio derrama su locura.

17 El mensajero infiel se precipita en la desgracia, el mensajero fiel se procura salud.

18 Pobreza e ignominia a quien desecha la corrección, honra a quien escucha la amonestación.

19 [142] Deseo cumplido recrea al alma, pero el necio abomina apartarse del mal.

20 [143] Quien anda con sabios, sabio será, quien con necios, acabará siendo necio.

21 A los pecadores los persigue la desventura, mas los justos serán recompensados con bienes.

22 [144] Los buenos tienen como herederos los hijos de los hijos; mas la hacienda del pecador queda reservada para el justo.

23 [145] Los barbechos de los pobres dan pan en abundancia, pero hay quien disipa (la hacienda) por falta de juicio.

24 Quien hace poco uso de la vara quiere mal a su hijo; el que lo ama, le aplica pronto el castigo.

25 [146] El justo come y satisface su apetito, en tanto que el vientre del malo padece hambre.

Proverbios 14

La sabiduría, maestra de la vida

1 [147] La mujer sabia edifica su casa, la necia con sus manos la derriba.

2 El que teme a Yahvé, va por el camino derecho, el que lo menosprecia, camina por sendas tortuosas.

3 En la boca del necio está el azote de su orgullo; mas a los sabios les sirven de guarda sus labios.

4 Sin bueyes queda vacío el pesebre; en la mies abundante se muestra la fuerza del buey.

5 El testigo fiel no miente, el testigo falso, empero, profiere mentiras.

6 [148] El mofador busca la sabiduría, y no da con ella; el varón sensato, en cambio, se instruye fácilmente.

7 [149] Toma tú el rumbo opuesto al que sigue el necio, pues no encuentras en él palabras de sabiduría.

8 [150] La sabiduría del prudente está en conocer su camino, mas a los necios los engaña su necedad.

9 [151] El necio se ríe de la culpa; mas entre los justos mora la gracia.

10 El corazón conoce sus propias amarguras, y en su alegría no puede participar ningún extraño.

11 La casa de los impíos será arrasada, pero florecerá la morada de los justos.

12 [152] Caminos hay que a los ojos parecen rectos, mas en su remate está la muerte.

13 [153] Aun en la risa siente el corazón su dolor, y la alegría termina en tristeza.

14 De sus caminos se harta el insensato, como de sus frutos el hombre de bien.

15 [154] El simple cree cualquier cosa, el hombre cauto mira dónde pone su pie.

16 [155] El sabio es temeroso y se aparta del mal; el fatuo se arroja sin pensar nada.

17 El que pronto se enoja comete locuras, y el malicioso será odiado.

18 Los simples recibirán por herencia la necedad, mientras los juiciosos se coronan de sabiduría.

19 Se postran los malos ante los buenos, y los impíos a las puertas de los justos.

20 [156] El pobre es odioso aun a su propio amigo, el rico tiene numerosos amigos.

21 [157] Peca quien menosprecia a su prójimo, bienaventurado el que se apiada de los pobres.

22 ¡Cómo yerran los que maquinan el mal! ¡Y cuánta gracia y verdad obtienen los que obran el bien!

23 En todo trabajo hay fruto, mas el mucho hablar solo conduce a la miseria.

24 [158] Las riquezas pueden servir de corona para un sabio, mas la necedad de los necios es siempre necedad.

25 El testigo veraz salva las vidas; pero el que profiere mentiras es un impostor.

26 Del temor de Yahvé viene la confianza del fuerte, y sus hijos tendrán un refugio.

27 El temor de Yahvé es fuente de vida para escapar de los lazos de la muerte.

28 [159] La gloria del rey está en el gran número de su pueblo; la escasez de gente es la ruina del príncipe.

29 [160] El tardo en airarse es rico en prudencia, el impaciente pone de manifiesto su necedad.

30 [161] Un corazón tranquilo es vida del cuerpo, carcoma de los huesos es la envidia.

31 [162] Quien oprime al pobre ultraja a su Creador, mas le honra aquel que del necesitado se compadece.

32 [163] Al malvado le pierde su propia malicia; el justo, al contrario, tiene esperanza cuando muere.

33 En el corazón del prudente mora la sabiduría; incluso los ignorantes la reconocerán.

34 [164] La justicia enaltece a un pueblo; el pecado es el oprobio de las naciones.

35 El ministro sabio es para el rey objeto de favor, el inepto, objeto de ira.

Proverbios 15

Otras ventajas de la sabiduría

1 [165] Una respuesta blanda calma el furor, una palabra áspera excita la ira.

2 [166] La lengua de los sabios hace amable la sabiduría, la boca de los fatuos profiere sandeces.

3 En todo lugar están los ojos de Yahvé, observando a malos y buenos.

4 Mansedumbre de lengua, árbol de vida; lengua perversa, quebranto del corazón.

5 El necio desprecia la corrección de su padre; mas quien acepta la amonestación se hace más sabio.

6 En la casa del justo abunda la hacienda; en tanto que en las empresas del impío hay pérdidas.

7 La lengua de los sabios difunde la sabiduría; no así el corazón del insensato.

8 [167] Yahvé detesta el sacrificio de los malos, y le agrada la oración de los buenos.

9 El camino del malvado es abominación para Yahvé, el cual ama a aquel que sigue la justicia.

10 [168] Lección dura recibe el que abandona el camino; halla la muerte, quien aborrece la corrección.

11 [169] El scheol y el abismo están (patentes) ante Yahvé, ¡cuánto más los corazones de los hombres!

12 El burlador no ama al que le reprende, ni se junta con sabios.

13 [170] El corazón alegre hace el rostro amable; mas la tristeza del corazón quebranta el espíritu.

14 El corazón inteligente busca la sabiduría, la boca del necio se pace con sandeces.

15 Los días del pobre son todos malos; pero la alegría del corazón es un banquete sin fin.

16 [171] Más vale poco con temor de Yahvé, que grandes tesoros con inquietud.

17 Mejor un plato de legumbres con amor, que buey cebado y odio a la mesa.

18 La ira del hombre provoca contiendas, la mansedumbre apacigua las rencillas.

19 El camino del perezoso es como un seto de espinas, la senda de los rectos es llana.

20 El hijo sabio es la alegría de su padre, el necio desprecia a su propia madre.

21 Le gusta al fatuo la necedad, al prudente el marchar por el recto camino.

22 Fracasan los planes si no hay consejo, pero prosperan con numerosos consejeros.

23 [172] Alegrase uno de la (buena) respuesta de su boca; ¡cuán buena una palabra dicha a tiempo!

24 El sabio va hacia arriba siguiendo la senda de la vida, para apartarse del scheol que está abajo.

25 [173] Yahvé derriba la casa de los soberbios, y afirma la heredad de la viuda.

26 Son abominables a Yahvé los pensamientos de los malos, pero son puras (ante Él) las palabras amables.

27 Perturbador de su casa es el codicioso; el que aborrece las dádivas vivirá.

28 [174] El corazón del justo medita para responder, la boca de los impíos rebosa de maldades.

29 [175] Lejos está Yahvé de los malvados, mas oye la oración de los justos.

30 La luz de los ojos alegra el corazón, y una buena nueva da fuerza a los huesos.

31 Quien escucha la amonestación saludable, morará entre los sabios.

32 El que rechaza la corrección desprecia su propia alma, quien escucha la amonestación adquiere entendimiento.

33 [176] El temor de Dios es escuela de sabiduría, y a la gloria precede la humildad.

Proverbios 16

La divina providencia

1 [177] Del hombre es preparar el corazón, mas la respuesta de la lengua viene de Yahvé.

2 Todos los caminos parecen limpios a los ojos del hombre, pero es Dios quien pesa los espíritus.

3 Encomienda a Yahvé tus planes, y tendrán éxito tus proyectos.

4 [178] Todo lo ha creado Yahvé para su fin, aun al impío para el día aciago.

5 [179] Todo altivo de corazón es abominación para Yahvé, será castigado indefectiblemente.

6 Con misericordia y fidelidad se expía la culpa, y con el temor de Dios (el hombre) se aparta del mal.

7 Cuando los caminos de un hombre son agradables a Yahvé, Este reconcilia con él a sus enemigos.

8 [180] Mejor poco con justicia, que grandes ganancias con injusticia.

9 [181] El corazón del hombre proyecta sus caminos, pero Yahvé dirige sus pasos.

Deberes del rey

10 [182] Los labios del rey pronuncian oráculos; no peca su boca cuando dicta sentencia.

11 [183] Balanza y platillos justos son de Dios, y obra suya son todas las pesas de la bolsa.

12 Aborrecen los reyes a los malhechores, pues la justicia es el apoyo del trono.

13 Placen a los reyes los labios justos, y les agradan los que hablan con rectitud.

14 La ira del rey anuncio es de muerte; pero el varón sabio la aplaca.

15 [184] El semblante alegre del rey significa vida, y su favor es como nube de lluvia primaveral.

El infinito valor de la sabiduría

16 Adquirir sabiduría vale más que el oro, y mejor que la plata es poseer la inteligencia.

17 La senda de los justos es huir del mal; guarda su alma el que guarda sus pasos.

18 [185] La soberbia precede a la caída, y la altivez de espíritu a la ruina.

19 Mejor ser humilde con los humildes, que repartir despojos con los soberbios.

20 [186] El que está atento a la palabra, saca provecho, y el que confía en Yahvé es dichoso.

21 El sabio de corazón es llamado prudente; y la dulzura en el hablar aumenta los frutos de la enseñanza.

22 [187] Fuente de vida es la sabiduría para quien la posee pero el castigo del necio es su necedad.

23 El corazón del sabio es maestro de su boca, en sus labios crece la doctrina.

24 [188] Panal de miel son las palabras amables; delicia del alma y medicina de los huesos.

25 Camino hay que al hombre le parece recto, pero en su remate está la muerte.

26 [189] El que se afana, para sí se afana; a esto le estimula su boca.

27 El hombre perverso se cava la desventura; sobre sus labios hay como llamas de fuego.

28 [190] El hombre depravado provoca contiendas, y el chismoso siembra discordia entre los amigos.

29 El inicuo halaga a su prójimo y así lo lleva por malos caminos.

30 Cuando uno guiña los ojos maquina maldades, y cuando se muerde los labios, las lleva a cabo.

31 Corona de gloria es la canicie, se la halla en el camino de la justicia.

32 [191] El hombre sosegado es superior al valiente, y el que es señor de sí vale más que el conquistador de una ciudad.

33 [192] En el regazo se echan las suertes, pero de Yahvé depende toda decisión.

Proverbios 17

Superioridad del sabio

1 [193] Más vale un bocado de pan seco en paz, que una casa llena de carne de víctimas con discordia.

2 Un siervo prudente se hace señor de un hijo desvergonzado, y repartirá la herencia en medio de los hermanos.

3 [194] El crisol prueba la plata, la hornaza el oro, mas los corazones los prueba Yahvé.

4 El malvado está atento a labios que infaman; el mentiroso da oídos a la lengua maligna.

5 [195] Quien escarnece al pobre insulta a su Hacedor; y el que se alegra del mal no quedará impune.

6 Corona de los ancianos son los hijos de los hijos, y gloria de los hijos, sus padres.

7 Al necio no le esta bien el lenguaje sentencioso, ¡cuánto menos al príncipe una lengua mentirosa!

8 [196] Piedra preciosa es la dádiva a los ojos del que la recibe, a cualquier parte que se vuelva tiene éxito.

9 [197] Quien cubre una falta, conquista amistad; quien la propala, desune a los amigos.

10 Da más resultado la reprensión en un sensato, que cien azotes en un necio.

11 [198] El malo no busca más que revueltas; pero le será enviado un cruel mensaje.

12 [199] Mejor es dar con una osa que perdió sus cachorros, que con un loco en su locura.

13 Quien devuelve mal por bien, no verá su casa libre de desventura.

14 [200] Comenzar un pleito es dar suelta a las aguas; retírate antes que recrudezca la querella.

15 Quien absuelve a un reo, y quien condena a un justo, ambos son abominables ante Yahvé.

16 ¿De qué sirve en manos del insensato la plata? ¿Podrá acaso comprar sabiduría, ya que no posee entendimiento?

17 Un amigo ama en todo tiempo, es un hermano nacido para tiempos adversos.

18 [201] Hombre falto de juicio es quien estrecha la mano, y sale por fiador de otros.

19 [202] Quien busca riñas ama el pecado; el que alza su puerta marcha hacia la ruina.

20 El corazón perverso no halla dicha, y la lengua dolosa se acarrea calamidad.

21 Quien engendra a un necio para pesar suyo será; no tendrá alegría el que lo engendró.

22 [203] El corazón alegre es una excelente medicina; mas un espíritu abatido reseca los huesos.

23 El impío acepta regalos ocultamente, para torcer los caminos de la justicia.

24 [204] Ante el rostro del sensato está la sabiduría, pero los ojos del necio vagan hasta el cabo del mundo.

25 El hijo necio es la aflicción de su padre, y la amargura de la que le dio a luz.

26 No es bueno castigar al justo, ni condenar a príncipes por su rectitud.

27 Ahorra sus palabras quien posee la sabiduría, y es de ánimo reservado el que tiene inteligencia.

28 [205] Aun el necio, si calla, es reputado por sabio, y por inteligente, si cierra sus labios.

Proverbios 18

Sabiduría práctica

1 [206] Va tras sus propios deseos el que se separa (del amigo); todo su empeño consiste en pleitear.

2 [207] Al necio no le gusta ser sensato, se deja llevar por los gustos de su corazón.

3 [208] Con la impiedad llega también la ignominia, y con la ignominia la deshonra.

4 [209] Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre, torrente caudaloso la fuente de la sabiduría.

5 No está bien tener miramientos con el malvado, para torcer el derecho contra un justo.

6 Los labios del necio se meten en contiendas, y su boca provoca litigios.

7 La boca del necio es su ruina, y sus labios son un lazo para su alma.

8 [210] Las palabras del chismoso son como dulces bocados, penetran hasta lo más hondo de las entrañas.

9 Quien es remiso en sus labores, hermano es del que disipa sus bienes.

10 [211] Ciudadela fuerte es el nombre de Yahvé, en ella se refugia el justo y está seguro.

11 Las riquezas son para el rico una ciudad fuerte, en su fantasía le parecen una alta muralla.

12 [212] Antes de la caída se engríe el corazón humano, y a la gloria precede la humillación.

13 Quien responde antes de escuchar, muestra su insensatez y confusión.

14 [213] El espíritu sostiene al hombre en la flaqueza pero al espíritu abatido ¿quién lo sostendrá?

15 El corazón prudente adquiere sabiduría, y el oído de los sabios busca doctrina.

16 Los presentes allanan al hombre el camino, y lo llevan a la presencia de los magnates.

17 [214] Inocente parece el que primero expone su causa, pero viene su adversario y lo examina.

18 La suerte pone fin a las contiendas, y decide entre los poderosos.

19 Un hermano ofendido (resiste) más que una fortaleza, y sus querellas son como los cerrojos de una ciudadela.

20 De los frutos de su boca sacia el hombre su vientre; se harta del producto de sus labios.

21 [215] La muerte y la vida están en poder de la lengua; cual sea su uso, tales serán los frutos que se comen.

22 [216] El que halla una esposa halla cosa buena, es un favor que le viene de Yahvé.

23 Habla el pobre suplicando, mas el rico responde con aspereza.

24 Amigos hay que solo sirven para perdición, pero hay también amigos más adictos que un hermano.

Proverbios 19

La vida social

1 Más vale el pobre que vive rectamente, que el rico fatuo y de lengua perversa.

2 [217] Es un mal si el alma carece de ciencia, pues tropieza el que anda precipitado.

3 [218] La necedad le tuerce al hombre sus caminos, y luego murmura su corazón contra Yahvé.

4 Las riquezas aumentan mucho el número de los amigos, el pobre, empero, es abandonado de su propio compañero.

5 Testigo falso no quedará sin castigo, y no se librará el que profiere mentiras.

6 El dadivoso tiene muchos aduladores; todos son amigos del que da regalos.

7 Si al pobre le aborrecen todos sus hermanos, ¡Cuánto más se alejarán de él sus amigos! Quiere ganarlos con palabras pero no están a su alcance.

8 [219] El que adquiere inteligencia ama su alma, quien se acomoda a la prudencia hallará la dicha.

9 El testigo falso no quedará impune, y el que propala mentiras perecerá.

10 [220] No está bien al necio una vida regalada, mucho menos a un esclavo el mandar a los príncipes.

11 El hombre sabio detiene su ira; su gloria es olvidar las injurias.

12 Como rugido de león es la ira del rey; y su favor cual rocío sobre el césped.

13 Dolor de su padre es el hijo insensato, y gotera continua la mujer rencillosa.

14 [221] Casa y riqueza se heredan de los padres, pero la mujer discreta es don de Yahvé.

15 La pereza trae el sueño, y la indolencia el hambre.

16 Quien guarda los mandamientos, guarda su alma; mas el que menosprecia los caminos de (Yahvé) morirá.

17 [222] Quien se apiada del pobre, presta a Yahvé, el cual le recompensará su obra.

18 [223] Castiga a tu hijo, pues hay esperanza; pero no te dejes llevar a darle muerte.

19 [224] El que mucho se aíra sufrirá penas, de las cuales aun cuando le libras has de sacarle siempre de nuevo.

20 [225] Escucha el consejo, y acepta la corrección, para que seas sabio en tu fin.

21 [226] Muchos proyectos hay en el corazón del hombre, pero siempre se cumple el designio de Yahvé.

22 [227] Al hombre le gusta ser compasivo; más vale ser pobre que mentiroso.

23 El temor de Yahvé conduce a la vida; así queda (el hombre) satisfecho y libre de todo mal.

24 [228] El haragán mete su mano en el plato, pero no la lleva a su boca.

25 [229] Castiga al burlador, y se hace cuerdo el necio; amonesta al sensato y entenderá la sabiduría.

26 Quien maltrata a su padre y echa de sí a su madre, es un hijo desvergonzado y sin honor.

27 Hijo mío, si dejas de oír consejos, te desviarás de las palabras de la sabiduría.

28 El testigo perverso se ríe de la justicia; y la boca de los impíos se traga la iniquidad.

29 Los castigos han sido hechos para los burladores, y los azotes para las espaldas de los insensatos.

Proverbios 20

Varias advertencias e instrucciones

1 [230] El vino es mofador, el licor alborotador; nunca será sabio el que a ellos se entrega.

2 Semejante al rugido de león es el furor del rey; quien provoca su ira peca contra sí mismo.

3 Es honor del hombre abstenerse de altercados; todos los necios se meten en pendencias.

4 A causa del frío no ara el perezoso, por eso mendigará en vano en la siega.

5 Aguas profundas son los pensamientos del corazón humano, mas el sabio sabe sacarlos.

6 [231] Muchos se jactan de su bondad, pero un hombre fiel, ¿quién lo hallará?

7 El justo procede sin tacha, bienaventurados sus hijos después de él.

8 El rey, sentado como juez en el trono, con su sola mirada ahuyenta todo lo malo.

9 [232] ¿Quién podrá decir: “He purificado mi corazón, limpio estoy de mi pecado”?

10 [233] Peso falso y falsa medida son dos cosas abominables ante Yahvé.

11 Ya el niño muestra por sus acciones si su conducta ha de ser pura y recta.

12 [234] El oído que oye, y el ojo que ve, ambas son obras de Yahvé.

13 [235] Huye el sueño, para que no empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan.

14 [236] “Malo, malo”, dice el comprador, pero después de haber comprado se gloría.

15 Hay oro y perlas en abundancia, mas la alhaja más preciosa son los labios instruidos.

16 Tómate el vestido del que salió fiador por un extraño, y exígele una prenda por lo que debe al extranjero.

17 [237] El pan injustamente adquirido le gusta al hombre, pero después se llena su boca de guijos.

18 [238] Los consejos aseguran el éxito de los proyectos; no hagas la guerra sin previa deliberación.

19 [239] No tengas trato con el que revela secretos y es chismoso, ni con aquel cuyos labios siempre se abren.

20 [240] Si uno maldice a su padre y a su madre, su antorcha se apagará en densas tinieblas.

21 Lo que uno comenzó a adquirir apresuradamente, no tiene fin venturoso.

22 [241] No digas: “Yo devolveré el mal”; espera en Yahvé, y Él te salvará.

23 Yahvé abomina las pesas falsas, y falsa balanza es cosa mala.

24 [242] Es Yahvé quien dirige los pasos del hombre; ¿qué sabe el hombre de su destino?

25 [243] Es un lazo para el hombre decir a la ligera: “Consagrado”, sin meditar antes de hacer el voto.

26 [244] El rey sabio avienta a los malhechores, y hace pasar sobre ellos la rueda.

27 [245] Antorcha de Yahvé es el espíritu del hombre, escudriña todos los secretos del corazón.

28 [246] Bondad y fidelidad guardan al rey, y la clemencia le afirma el trono.

29 Los jóvenes se glorían de su fuerza, el adorno de los ancianos son las canas.

30 [247] Los azotes que hieren son medicina contra el mal, como las llagas que penetran hasta el interior del cuerpo.

Proverbios 21

1 [248] Arroyo de agua es el corazón del rey en las manos de Yahvé, quien lo inclina adonde quiere.

2 Parécenle rectos al hombre todos sus caminos, pero el que pesa los corazones es Yahvé.

3 [249] Practicar la justicia y equidad agrada a Yahvé más que el sacrificio.

4 [250] Altivez de ojos y soberbia de corazón, son antorcha de los impíos, son pecados.

5 Los pensamientos del diligente dan frutos en abundancia, mas el hombre precipitado no gana más que la pobreza.

6 [251] Amontonar tesoros con lengua artera, es vanidad fugaz de hombres que buscan la muerte.

7 La rapiña de los impíos es su ruina, porque rehúsan obrar rectamente.

8 El camino del perverso es tortuoso, mas el proceder del honesto es recto.

9 [252] Mejor es habitar en la punta del techo, que en la misma casa al lado de una mujer rencillosa.

10 El alma del impío desea el mal, ni siquiera su amigo halla gracia a sus ojos.

11 [253] Por el castigo del burlador escarmienta el necio; el sabio se hace más sabio por la enseñanza.

12 El justo contempla la casa del impío, y cómo los impíos corren a la ruina.

13 [254] Quien cierra sus oídos a los clamores del pobre, clamará él mismo y no será oído.

14 La dádiva secreta calma la cólera, y el don metido en el seno, la mayor ira.

15 [255] El justo halla su gozo en practicar la justicia, en tanto que los obradores de iniquidad e espantan.

16 [256] El que se desvía del camino de la sabiduría, irá a morar con los muertos.

17 El que ama los placeres se empobrece; quien ama el vino y los perfumes no se enriquece.

18 [257] Rescate del justo es el impío, y el de los rectos, el pérfido.

19 [258] Mejor vivir en tierra desierta que con mujer pendenciera y colérica.

20 En la casa del sabio hay tesoros deseables y aceite, pero un necio los malbarata.

21 [259] Quien practica la justicia y la misericordia, hallará vida, justicia y honra.

22 [260] El sabio va a la guerra contra una ciudad de héroes y arrasa los baluartes en que ella confiaba.

23 [261] Quien guarda su boca y su lengua, guarda de angustias su alma.

24 El soberbio y altanero, burlador es su nombre; obra con insolente furor.

25 [262] Matan al haragán sus deseos; pues sus manos rehúsan trabajar.

26 [263] Todo el día se consume codiciando, mientras el justo da sin tasa.

27 El sacrificio del impío es abominable, ¡cuánto más si uno lo ofrece con mala intención!

28 [264] El testigo mentiroso perecerá, pero quien escucha habla para siempre.

29 El malvado muestra dureza en su cara, el hombre recto dispone su camino.

30 [265] Contra Yahvé no hay sabiduría, ni prudencia, ni consejo.

31 [266] Se prepara el caballo para el día del combate, pero la victoria viene de Yahvé.

Proverbios 22

1 [267] Vale más el buen nombre que grandes riquezas, y más que la plata y el oro, la buena estima.

2 [268] El rico y el pobre viven en mutua oposición; sin embargo, a entrambos los hizo Yahvé.

3 [269] El prudente ve venir el mal, y se precave, el necio pasa adelante y sufre el daño.

4 Frutos de la humildad son: el temor de Dios, riqueza, honra y vida.

5 Espinas y lazos hay en el camino del perverso; guarda su alma quien se aleja de ellos.

6 Enseña al niño el camino que debe seguir, y llegado a la vejez no se apartará de él.

7 [270] El rico domina a los pobres, y el que toma prestado sirve al que le presta.

8 Quien siembra iniquidad cosecha desdicha, y será quebrada la vara de su furor.

9 [271] El ojo compasivo será bendito, porque parte su pan con el pobre.

10 [272] Echa fuera al altivo, y se irá la discordia, cesarán las contiendas y las afrentas.

11 Quien ama la pureza de corazón y tiene la gracia del bien hablar, es amigo del rey.

12 Los ojos de Yahvé protegen a los sabios, pues Él desbarata los planes de los pérfidos.

13 [273] Dice el perezoso: “Un león anda por la calle; seré devorado en medio de la plaza.”

14 [274] Fosa profunda es la boca de la extraña; quien es objeto de la ira de Yahvé cae en ella.

15 [275] La necedad se pega al corazón del joven, mas la vara de corrección la arroja fuera.

16 [276] Quien oprime al pobre, lo enriquece; quien da al rico, lo empobrece.

III. Los dichos de los sabios

17 [277] Inclina tu oído y escucha las palabras de los sabios; aplica tu corazón a mis enseñanzas;

18 [278] porque es cosa dulce conservarlas en tu corazón, y tenerlas siempre prontas en tus labios.

19 Para que tu confianza se apoye en Yahvé, quiero hoy darte esta instrucción.

20 [279] ¿No te he escrito cosas excelentes en forma de consejos y enseñanzas,

21 [280] para mostrarte la certeza de las palabras de verdad, a fin de que sepas dar claras respuestas a tus mandantes?

Diversos consejos

22 No despojes al pobre, porque es pobre, ni oprimas en juicio al desvalido;

23 pues Yahvé defenderá su causa y quitará la vida a los que lo despojan.

24 No seas de aquellos que se obligan con aquel que no puede dominar su furor,

25 no sea que aprendas sus caminos, y prepares un lazo para tu alma.

26 [281] No seas de aquellos que se obligan con apretón de manos, y por deudas ajenas prestan caución.

27 Porque si no tienes con qué pagar, te quitarán la cama de debajo de tu cabeza.

28 [282] No trasplantes los hitos antiguos, los que plantaron tus padres.

29 Mira al hombre hábil en su trabajo; ante los reyes estará y no quedará entre la plebe.

Proverbios 23

Reglas para la vida social

1 Cuando te sientas a comer con uno de los grandes, mira con atención lo que te ponen delante;

2 y aplica un cuchillo a tu garganta, si eres un hombre de gran apetito.

3 [283] No muestres avidez de sus delicadas viandas, pues son un manjar engañoso.

4 [284] No te afanes por ganar riquezas; pon coto a tus deseos.

5 No fijes tus ojos en las (riquezas) perecederas, pues ellas se toman alas, como de águila y vuelan hacia el cielo.

6 No comas pan con el envidioso; no codicies sus delicados manjares;

7 [285] porque así como los pensamientos de su alma es él. “Come y bebe”, te dice; mas su corazón no está contigo.

8 Vomitarás el bocado que comiste, y habrás desperdiciado tus amables palabras.

9 [286] No hables a los oídos del necio, pues despreciará tus sabios razonamientos.

10 [287] No trasplantes los hitos antiguos, ni pongas tu pie en los campos de los huérfanos.

11 [288] Porque su vengador es fuerte; Él tomará contra ti la causa de ellos.

12 Aplica tu corazón a la instrucción, y tus oídos a los dichos de la sabiduría.

13 No ahorres al joven la corrección; puesto que no morirá aunque le castigues con la vara.

14 [289] Si lo castigas con la vara, librarás su alma del scheol.

15 [290] Hijo mío, si tu corazón es sabio, se alegrará mi corazón;

16 y se regocijarán mis entrañas cuando tus labios hablen de cosas rectas.

17 No envidie tu corazón a los pecadores, antes (persevera) en el temor de Yahvé en todo tiempo.

18 Porque hay cosas venideras, y tu esperanza no quedará burlada.

19 Escúchame, hijo mío, y sé sabio, endereza tu corazón por la (recta) senda.

20 [291] No seas compañero de los bebedores de vino, ni de los que comen carne sin medida.

21 Porque los que beben y comen sin medida, se empobrecen; y la somnolencia los lleva a vestir andrajos.

22 Escucha a tu padre que te engendró; y no desprecies a tu madre cuando envejeciere.

23 [292] Adquiere la verdad, y no la vendas, tampoco la sabiduría, la doctrina e inteligencia.

24 [293] Salta de placer el padre del justo, y el que engendra a un sabio tendrá en él su gozo.

25 ¡Alégrense, pues, tu padre y tu madre; regocíjese la que te dio a luz!

26 [294] Dame, hijo mío, tu corazón, y tus ojos tengan placer en mis caminos;

27 [295] porque fosa honda es la ramera, y pozo angosto la mujer ajena.

28 También ella, como un salteador, está al acecho, y aumenta el número de los prevaricadores entre los hombres.

La embriaguez

29 [296] ¿Para quién los ayes? ¿Para quién los lamentos? ¿Para quién las riñas? ¿Para quién las querellas? ¿Para quién las heridas sin motivo? ¿Para quién los ojos hinchados?

30 Son para los que no pueden separarse del vino, para los que andan en busca de vino aromático.

31 No mires el vino cómo rojea; cómo en la copa se refleja su color; ni cómo fluye suavemente.

32 Porque al fin muerde como una serpiente, y pica cual basilisco.

33 Tus ojos irán tras mujeres extrañas, y tu corazón hablará cosas perversas.

34 Serás como un hombre que se acuesta en medio del mar, y duerme sobre la punta de un mástil.

35 [297] (Dirás): “Me han apaleado, y no me duele, me han golpeado, y nada siento. Cuando me despierte volveré a tomar de nuevo.”

Proverbios 24

Diversas reglas para ordenar la vida

1 [298] No tengas envidia de los hombres malvados; ni ansia de estar con ellos;

2 porque su corazón maquina rapiñas, y sus labios hablan para dañar.

3 Con la sabiduría se edifica una casa, y con la prudencia se afirma.

4 Con la inteligencia se hinchen sus cámaras de todo lo más precioso y deseable.

5 [299] El hombre sabio está lleno de fuerza; el que tiene sabiduría aumenta su poder.

6 Pues con prudentes medidas puedes ganar la guerra, y donde hay muchos consejeros allí está la victoria.

7 [300] Cosa demasiado alta es para el necio la sabiduría; no abrirá él en el foro su boca.

8 Quien medita cómo hacer daño será llamado intrigante.

9 El afán del insensato consiste en pecar, y abominable para los hombres es el maldiciente.

10 Si desfalleces en el día de la prueba, tu fortaleza es poca cosa.

11 [301] Libra a los que son llevados a la muerte; a los que andan vacilando al degolladero, sálvalos.

12 [302] Si dijeres: “¿Cómo saberlo?” ¿Acaso no lo ve Aquel que pesa los corazones? Bien lo sabe Aquel que vela sobre tu vida; Él retribuirá a cada cual según sus obras.

13 [303] Come, hijo mío, miel, porque es buena, y el panal, que es dulce para tu paladar.

14 [304] Tal será para tu alma la sabiduría; si la hallares, el porvenir será tuyo, y tu esperanza no será frustrada.

15 No pongas, malvado, asechanzas a la morada del justo, ni devastes el lugar de su reposo.

16 [305] El justo se levanta, aunque caiga siete veces, los impíos, empero, se pierden en el mal.

17 [306] No te goces en la caída de tu enemigo; si sucumbe no se alegre tu corazón,

18 no sea que al verlo Yahvé se ofenda y aparte de sobre él su enojo.

19 No te irrites a causa de los impíos, ni envidies a los malhechores.

20 [307] Porque no hay porvenir para el malo; la lámpara de los impíos se apagará.

21 [308] Hijo mío, teme a Yahvé y al rey, y no te asocies con los revoltosos;

22 porque de repente vendrá sobre ellos su ruina, y la desventura de ambos, ¿quién la conoce?

Otra colección de sentencias

23 [309] También estas son sentencias de los sabios: Es cosa mala hacer acepción de personas en el juicio.

24 Quien dice al delincuente: “Tú tienes razón”, será maldito del pueblo y detestado de la gente.

25 Y aquellos que lo condenan, serán alabados, y sobre ellos vienen ricas bendiciones.

26 [310] Los labios besa quien responde palabras rectas.

27 Haz con esmero tu trabajo de afuera, aplicándolo a tu campo, y luego podrás edificar tu casa.

28 [311] No seas de ligero testigo contra tu prójimo; ¿quieres acaso engañarlo con tus labios?

29 [312] No digas: “Como él me trató, así haré con él, le daré el pago según sus obras.”

30 Pasé junto al campo del perezoso, y junto a la viña del insensato;

31 y he aquí que espinas brotaban por todas partes, ortigas cubrían su superficie y la cerca de piedra estaba destruida.

32 [313] Lo vi y me puse a reflexionar; lo miré y aprendí esta lección:

33 [314] Un poco dormir, un poco dormitar, cruzar un poco las manos para descansar,

34 y sobrevendrá cual salteador la miseria, y como hombre armado, la necesidad.

IV. Nueva colección de proverbios de salomón

Proverbios 25

1 [315] También estos son proverbios de Salomón, que compilaron los hombres de Ezequías, rey de Judá.

2 [316] Gloria de Dios es guardar una cosa en lo secreto, y gloria del rey escudriñarla.

3 La altura del cielo, la profundidad de la tierra y el corazón del rey, son insondables.

4 Separa de la plata la escoria, y el platero podrá hacer un vaso.

5 Quita al impío de la presencia del rey, y su trono se fundará sobre la justicia.

6 No te jactes delante del rey, ni te pongas en el lugar donde están los grandes.

7 [317] Pues mejor es que te digan: “Sube aquí”; que verte humillado ante el príncipe a quien vieron tus ojos.

Discreción y moderación

8 [318] No empieces inconsideradamente a pleitear, pues, ¿qué harás al fin, cuando tu adversario te ponga en apuros?

9 [319] Defiende tu causa contra tu adversario, pero no reveles el secreto de otro,

10 [320] no sea que el que lo escucha te vitupere, y tu deshonra resulte imborrable.

11 Manzana de oro en bandeja de plata, es la palabra dicha a tiempo.

12 Zarcillo de oro y collar de plata es para el oído dócil la amonestación de un sabio.

13 [321] Como frescura de nieve en el tiempo de la siega, es un mensajero fiel para el que lo envía; refrigera el ánimo de su dueño.

14 [322] Nubes y vientos sin lluvia, tal es el que se jacta de donaciones que no hizo.

15 La paciencia aplaca al príncipe, y la lengua blanda quebranta los huesos.

16 [323] Si hallas miel, come de ella solo tu medida, no sea que harto de ella tengas que vomitarla.

17 Frecuenta solamente raras veces la casa de tu vecino, no sea que hastiado de ti te aborrezca.

18 [324] Maza, espada y flecha aguda es aquel que da falso testimonio contra su prójimo.

19 Diente quebrado y pie que titubea es la confianza en un pérfido en el día de la angustia.

20 [325] Quitarse la ropa cuando hace frío (y echar) vinagre en el nitro, es como cantar coplas a un corazón afligido.

Amor al enemigo

21 Si tu enemigo tiene hambre dale de comer, si tiene sed, dale de beber;

22 [326] así amontonarás ascuas sobre su cabeza, y Yahvé te recompensará.

23 [327] El viento norte disipa la lluvia, y el rostro severo la lengua detractora.

24 Mejor es habitar en la punta del techo, que en una casa con mujer pendenciera.

25 Agua fresca para un alma sedienta, tal es la buena nueva que viene de tierra lejana.

26 [328] Fuente turbia y manantial corrompido, es el justo que vacila ante el impío.

27 [329] Comer mucha miel no es bueno, así también es dañoso escudriñar la Majestad (divina).

28 [330] Ciudad abierta y sin muro es el hombre que no sabe refrenarse.

Proverbios 26

¿Qué pensar del necio?

1 [331] Como la nieve en el verano, y la lluvia durante la siega, así cuadran al necio los honores.

2 [332] Como el pájaro que escapa y como la golondrina en vuelo, así es la maldición injusta: no se cumple.

3 [333] El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, y la vara para las espaldas del insensato.

4 [334] No respondas al necio según su necedad, para que no te hagas semejante a él.

5 Responde al necio como su necesidad se merece, para que no se considere como sabio.

6 [335] Quien despacha los negocios por medio de un tonto, es como el que se corta los pies y padece daño.

7 Como al cojo le bambolean las piernas, así es el proverbio en la boca del necio.

8 [336] Dar honra a un necio es como ligar la piedra a la honda.

9 Una espina que se clava en la mano de un borracho, eso es el proverbio en la boca del fatuo.

10 Como arquero que hiere a todos, así es el que toma a sueldo a necios y vagabundos.

11 [337] Como perro que vuelve sobre su vómito, así es el necio que repite sus necedades.

12 [338] Si ves a un hombre que se tiene por sabio, confía más en un loco que en él.

Perezosos y litigiosos

13 [339] Dice el perezoso: “Hay un león en el camino, en las calles está un león.”

14 La puerta gira sobre su quicio, y sobre su cama el haragán.

15 El perezoso mete su mano en el plato, pero le da fatiga el llevarla a la boca.

16 [340] Se imagina el perezoso ser más sabio que siete que saben dar respuestas prudentes.

17 [341] Agarra un perro por las orejas quien, al pasar, se mete en riñas de otros.

18 Como el loco que arroja llamas, saetas y muerte,

19 así es el que engaña a su prójimo, y le dice luego: “Solo lo hice por broma.”

Chismosos y maliciosos

20 [342] Faltando la leña, se apaga el fuego; así también, si no hay chismoso, cesa la discordia.

21 Como el carbón para las brasas y la leña para el fuego, así es, el rencilloso para atizar contiendas.

22 Las palabras del chismoso son como golosinas, mas penetran hasta lo más hondo de las entrañas.

23 [343] Como barniz de plata sobre vasija de barro, así son los labios lisonjeros y un corazón ruin.

24 El que odia disfraza sus labios, pero en su interior maquina engaños.

25 [344] Cuando habla en tono suavísimo, no te fíes de él; pues en su corazón abriga siete abominaciones.

26 Esconde su odio con disimulo; mas su falsía será descubierta en pública asamblea.

27 [345] El que cava una fosa, cae en ella, y la piedra se echa encima del que la hace rodar.

28 [346] La lengua mentirosa odia a quienes hirió, y la boca lisonjera es causa de la ruina.

Proverbios 27

Sentencias diversas

1 [347] No te jactes del día de mañana, ya que no sabes qué dará de sí el día (siguiente).

2 [348] Alábete otro, y no tu boca; un extraño, y no tus labios.

3 Pesada es la piedra, y una carga la arena, pero más gravosa que ambas cosas es la ira del necio.

4 Cruel es la cólera e impetuoso el furor; pero, ¿quién es capaz de suprimir los celos?

5 Más vale una reprensión abierta que una amistad que no se manifiesta.

6 Son sinceras las heridas hechas por quien ama, pero engañosos los besos del que odia.

7 [349] El harto pisotea el panal, para el hambriento todo lo amargo es dulce.

8 [350] Como ave que se aleja de su nido, así es el hombre que abandona su lugar.

9 Como perfumes e incienso deleitan el corazón, así el alma encuentra dulzura en el consejo de un amigo.

10 [351] No abandones a tu amigo, ni al amigo de tu padre, y en el día de tu dolor no vayas a la casa de tu hermano. Más vale vecino cercano que hermano lejano.

11 [352] Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón; para que pueda yo responder a quien me afrenta.

12 El hombre cauto divisa el peligro y se esconde; el incauto sigue adelante y sufre el daño.

13 [353] Quítale el vestido, pues salió de fiador por otro, y tómale prenda para satisfacer a la mujer extraña.

14 [354] Bendecir al amigo a grandes voces y muy de mañana, es reputado como una maldición.

15 [355] Gotera continua en tiempo de lluvia, y mujer rencillosa, cosa igual;

16 querer guardarla es guardar los vientos, y retener en la mano el aceite.

17 Hierro con hierro se aguza; así un hombre aguza a otro.

18 Quien cultiva una higuera comerá su fruto; quien cuida a su señor será honrado.

19 [356] Como en el agua rostro (corresponde) a rostro, así el corazón del hombre al hombre.

20 [357] El scheol y el abismo no se sacian nunca; así tampoco los ojos del hombre.

21 [358] El crisol prueba la plata, la hornaza el oro; así le prueba al hombre la boca que le alaba.

22 Aunque majares al necio en un mortero, como se maja el trigo con el pisón, no por eso se apartará de él su necedad.

23 [359] Conoce bien tus ovejas y cuida de tus rebaños,

24 porque no duran siempre las riquezas, ni la corona de generación en generación.

25 [360] Brota el pasto, aparece la hierba y se recoge el heno de los montes;

26 entonces los corderos te darán el vestido, los cabritos el precio del campo,

27 y las cabras leche en abundancia para tu alimento, para el sustento de tu casa y la vida de tus criadas.

Proverbios 28

1 [361] Huye el impío sin que nadie le persiga; el justo, como león, se siente seguro.

2 [362] Por sus pecados un país tiene muchos gobernantes, pero uno, sabio y prudente, hace el orden estable.

3 El pobre que oprime a los pobres, es como una lluvia que arrastra todo y trae carestía.

4 Los que abandonan la Ley, alaban al malvado; los que la guardan, contra él se indignan.

5 Los malos no entienden lo que es justo; pero quien busca a Yahvé lo entiende todo.

6 Más vale un pobre que vive rectamente, que un acaudalado de perversas costumbres.

7 El que observa la Ley es hijo prudente: mas quien es compañero de comilones deshonra a su padre.

8 [363] Quien con logro y usura aumenta sus riquezas, las acumula para el que tiene compasión de los pobres.

9 [364] El que aparta su oído para no oír la Ley, su misma oración es objeto de maldición.

10 [365] Quien extravía a buenos llevándolos por malas sendas caerá él mismo en su propia fosa, y los buenos heredarán sus bienes.

11 El rico se tiene por sabio; pero un pobre inteligente le quita la máscara.

12 [366] Cuando triunfan los justos hay gran gloria, pero cuando se encumbran los malos, se esconden todos.

13 [367] El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y abandona, conseguirá perdón.

14 [368] Bienaventurado el hombre que anda siempre temeroso; los de duro corazón caen en el mal.

15 León rugiente y oso hambriento, tal es un príncipe malo, que reina sobre un pueblo pobre.

16 [369] El príncipe falto de prudencia será un gran opresor; pero el que odia la codicia, vivirá muchos años.

17 El hombre reo de sangre humana, corre al sepulcro; ¡no se lo detenga!

18 Quien anda en integridad será salvo, mas el que anda por caminos perversos al fin caerá.

19 Quien labra su tierra, tendrá pan en abundancia, quien se junta con los ociosos se saciará de pobreza.

20 [370] El hombre probo será colmado de bendiciones; mas el que se afana por atesorar no quedará impune.

21 [371] No es bueno hacer acepción de personas; hay hombres que hacen un crimen por un bocado de pan.

22 [372] El envidioso va apurado tras las riquezas; no advierte que le sobrevendrá la pobreza.

23 Quien a otro corrige, halla después mayor gracia que aquel que lisonjea con la lengua.

24 [373] El que roba algo a su padre y a su madre, y dice: “No es pecado”, es compañero del criminal.

25 El hombre codicioso suscita querellas, mas el que espera en Yahvé prosperará.

26 El que confía en sí mismo, es un insensato; quien procede con sabiduría, ese será salvo.

27 [374] El que da al pobre, no padecerá penuria; quien aparta de él los ojos será colmado de maldiciones.

28 Cuando se levantan los malvados, se esconden los hombres; mas cuando perecen, crece el número de los justos.

Proverbios 29

1 [375] El que a pesar de la corrección endurece la cerviz, será quebrantado de improviso y sin remedio.

2 Cuando aumenta el número de los justos se goza el pueblo, mas si los malos llegan al poder, el pueblo gime.

3 El que ama la sabiduría alegra a su padre; quien frecuenta rameras, disipa sus bienes.

4 Por medio de la justicia, el rey cimenta el estado, pero el que cede al cohecho, lo arruina.

5 [376] El que adula a su prójimo, le tiende una red a sus pies.

6 [377] La prevaricación del malvado le es un lazo, en tanto que el justo canta alegremente.

7 [378] El justo estudia la causa del pobre, el impío se hace el desentendido.

8 Los altaneros alborotan una ciudad; los sabios aplacan los ánimos agitados.

9 [379] Si un sabio disputa con un necio, ora se enoje ora se ría, no habrá paz.

10 [380] Los hombres sanguinarios odian al íntegro, mientras los justos procuran defenderlo.

11 El necio desfoga toda su ira; el sabio la enfrena y la apacigua.

12 [381] El príncipe que da oído a palabras mentirosas, no tendrá sino servidores malos.

13 [382] Frente al pobre está el opresor; y es Yahvé quien alumbra los ojos de entrambos.

14 Un rey que juzga con justicia a los pobres, hace estable su trono para siempre.

15 La vara y la corrección dan sabiduría, el muchacho mimado es la vergüenza de su madre.

16 [383] Creciendo el número de los malos, crecen los crímenes, pero los justos verán la ruina de ellos.

17 Corrige a tu hijo, y será tu consuelo, y las delicias de tu alma.

18 [384] Faltando la palabra profética, el pueblo anda sin rienda; ¡dichoso el que observa la Ley!

19 [385] El esclavo no se corrige con solas palabras; comprende bien, pero no cumple.

20 [386] ¿Has visto a un hombre que habla precipitadamente? más que de él espera de un loco.

21 [387] El que mima a su esclavo desde la niñez, al fin lo encontrará contumaz.

22 [388] El hombre colérico provoca peleas, y el violento cae en muchos pecados.

23 [389] La soberbia humilla al hombre, mas el humilde de espíritu será ensalzado.

24 [390] El cómplice de un ladrón odia su propia vida, pues oye la maldición y no dice nada.

25 [391] Quien teme al hombre, se prepara un lazo, pero el que confía en Yahvé será puesto en salvo.

26 Muchos buscan el favor del príncipe; pero es Yahvé quien juzga a cada uno.

27 Abominación de los justos es el hombre malvado, y abominación de los malvados quien procede rectamente.

V. Apéndices

Proverbios 30

Palabras de Agur

1 [392] Palabras de Agur, hijo de Jaqué, de Masá. Palabras que este varón dijo a Itiel, a Itiel y a Ucal:

2 [393] Soy más torpe que hombre alguno, no tengo la inteligencia de otros.

3 [394] No he aprendido la sabiduría, y no conozco la ciencia del Santo.

4 [395] ¿Quién jamás subió al cielo y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién envolvió las aguas en un manto? ¿Quién dio estabilidad a todos los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y qué nombre tiene su hijo? ¿Lo sabes acaso?

5 [396] Toda palabra de Dios es acrisolada, es escudo de los que buscan en Él su amparo.

6 [397] No añadas nada a sus palabras; no sea que Él te reprenda y seas hallado falsario.

7 Dos cosas te pido, no me las niegues antes que muera:

8 [398] Aparta de mí la vanidad y la mentira, y no me des ni pobreza ni riquezas; dame solamente el pan que necesito,

9 no sea que harto yo reniegue (de Ti) y diga: “¿Quién es Yahvé?” o que, empobrecido, me ponga a robar y blasfemar del nombre de mi Dios.

10 No difames al siervo ante su señor, no sea que te maldiga, y tú tengas que pagarlo.

11 [399] Ralea hay que maldice a su padre, y no bendice a su madre.

12 [400] Hay gente que se tiene por limpia, sin lavarse de sus inmundicias.

13 [401] Otros hay que miran con ojos altivos, con párpados levantados en alto.

14 [402] Y hay también hombres cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra y a los desvalidos de entre los hombres.

15 [403] La sanguijuela tiene dos hijas: “¡Dame, dame!” Tres cosas hay insaciables, y también una cuarta, que jamás dicen: “¡Basta!”:

16 el scheol, el seno estéril, la tierra que nunca se harta de agua, y el fuego que jamás dice: “¡Basta!”

17 Ojos que escarnecen al padre, y no miran con respeto a la madre; sáquenlos los cuervos del torrente y los aguiluchos los coman.

18 Tres cosas hay demasiado maravillosas para mí, y una cuarta que no entiendo:

19 [404] el rastro del águila en el aire, el rastro de la culebra sobre la peña, el rastro de la nave en medio del mar, y el rastro del hombre en la doncella.

20 [405] Tal es también el proceder de la mujer adúltera; come, se limpia la boca, y dice: “No he hecho cosa mala.”

21 Bajo tres cosas tiembla la tierra, y también bajo una cuarta que no puede soportar:

22 [406] bajo un siervo que llega a reinar, bajo un necio que tiene mucha comida,

23 bajo una aborrecida que halla marido, y bajo la esclava que hereda a su señora.

24 Hay sobre la tierra cuatro animales pequeños que son más sabios que los sabios:

25 las hormigas, pueblo sin fuerza, que al tiempo de la mies se prepara su provisión;

26 el tejón, animal endeble, que entre las peñas coloca su madriguera;

27 las langostas, que sin tener rey salen todas bien ordenadas;

28 el lagarto que puedes asir con la mano, y, sin embargo, se aloja en los palacios de los reyes.

29 [407] Tres seres hay de paso gallardo, y también un cuarto que anda con gallardía:

30 el león, el más valiente de los animales, que no retrocede ante nadie;

31 el (gallo) que anda erguido, el macho cabrío, y el rey al frente de su ejército.

32 [408] Si te has engreído neciamente, o si pensaste hacer mal; mano a la boca.

33 Comprimiendo la leche se hace la manteca; comprimiendo la nariz, sale sangre; y comprimiendo la ira, se producen contiendas.

Proverbios 31

Proverbios de Lamuel

1 [409] Palabras del rey Lamuel, de Masa, (sentencias) que le enseñó su madre.

2 ¿Qué, hijo mío, qué, hijo de mis entrañas, que, hijo de mis votos (te diré)?

3 No des tu vigor a las mujeres, ni tu fuerza a las que son la ruina de los reyes.

4 [410] No conviene a los reyes, Lamuel; no conviene a los reyes beber vino, ni a los príncipes, tomar bebidas embriagantes.

5 Si los toman se olvidan de la ley, y pervierten el derecho de los pobres.

6 [411] Dad los licores a los que perecen, y el vino a los amargos de espíritu.

7 Beban y olviden su miseria, y no se acuerden más de sus penas.

8 [412] Abre tu boca en favor del mudo, en defensa de todos los desamparados.

9 Abre tu boca para juzgar con justicia, y haz justicia al desvalido y al pobre.

Elogio de la mujer fuerte

10 [413] Una mujer fuerte, ¿quién podrá hallarla? Mucho mayor que de perlas es su precio.

11 [414] Confía en ella el corazón de su marido, el cual no tiene necesidad de tomar botín (a otros).

12 Le hace siempre bien, y nunca mal, todos los días de su vida.

13 [415] Busca lana y lino y trabaja con la destreza de sus manos.

14 Es como navío de mercader, trae de lejos su pan.

15 Se levanta antes que amanezca, para distribuir la comida a su casa, y la tarea a sus criadas.

16 [416] Pone la mira en un campo y lo compra; con el fruto de sus manos planta una viña.

17 [417] Se ciñe de fortaleza, y arma de fuerza sus brazos.

18 [418] Ve gustosa las ricas ganancias; no se apaga su lámpara durante la noche.

19 Aplica sus manos a la rueca; y sus dedos manejan el huso.

20 [419] Abre su mano al pobre, y la alarga al mendigo.

21 No teme por su familia a causa de la nieve, pues todos los de su casa tienen vestidos forrados.

22 [420] Labra ella alfombras de fino lino; y púrpura es su vestido.

23 [421] Conocido en las puertas es su marido, cuando se sienta entre los senadores del país.

24 [422] Fabrica telas y las pone en venta, vende ceñidores al mercader.

25 [423] Fortaleza y gracia forman su traje, y está alegre ante el porvenir.

26 Abre su boca con sabiduría, y la ley del amor gobierna su lengua.

27 Vela sobre la conducta de su familia, y no come ociosa el pan.

28 Álzanse sus hijos, y la llaman bendita. La ensalza también su marido:

29 [424] “Muchas hijas obraron proezas; pero tú superas a todas.”

30 [425] Engañosa es la belleza, y un soplo la hermosura. La mujer que teme a Yahvé, esa es digna de alabanza.

31 Dadle del fruto de sus manos, y sus obras sean su alabanza ante el pueblo.

Comentarios de Mons. Straubinger