Lamentaciones
- Prólogo
- Antiguo Testamento (46 libros)
-
Introducción al Nuevo Testamento (27 libros)
- Mateo
- Marcos
- Lucas
- Juan
- Hechos
- Introducción a las Epístolas Paulinas
- Epístolas Católicas
- Apocalipsis
Introducción
La tradición atribuye unánimemente a Jeremías la colección de las Lamentaciones que va unida al libro de sus profecías.
Llámame Lamentaciones o, según el griego, Trenos, porque expresan en la forma mas conmovedora el amarguísimo dolor del santo profeta por la triste suerte de su pueblo y la ruina del Templo y de la ciudad de Jerusalén. Fueron compuestas bajo la impresión de la tremenda catástrofe, inmediatamente después de la caída de la ciudad (587 a. C.).
Este pequeño libro pertenece al género de poesía lírico-elegíaco, distinguiéndose, además, por el orden alfabético de los versos en los caps. 1-4. Su estilo es vivo y patético, pero a la vez tierno y compasivo como la voz de una madre que consuela a sus hijos. No hay en toda la antigüedad obra alguna que pueda compararse, en cuanto a la intensidad de los sentimientos, con una de estas elegías inmortales.
En el canon judío las Lamentaciones formaban parte de los cinco libros (Megillot) que se leían en ciertas fiestas. La Iglesia no ha encontrado mejor expresión que ellas para recordar la Pasión de Jesucristo, por lo cual las reza en el Oficio de Semana Santa. Este sublime grito de dolor y arrepentimiento se prestaría maravillosamente, como los siete Salmos penitenciales, para manifestaciones públicas de contrición colectiva, como las que se hacían en tiempos de mayor fe. Los grandes Obispos San Ambrosio y San Carlos Borromeo promovían especialmente estos actos de penitencia pública que libraron a los pueblos de grandes calamidades.
Lamentaciones 1
Primera Lamentación
1 [1] ALEF. ¡Cómo ha quedado solitaria la ciudad populosa! Ha quedado como viuda la que era grande entre las naciones; la reina de las provincias ha sido hecha tributaria.
2 BET. Llora amargamente en la noche y por sus mejillas (corren) las lágrimas. Entre todos sus amantes no hay quien la consuele; todos sus amigos la abandonaron, se le trocaron en enemigos.
3 [2] GUIMEL. Judá ha ido al cautiverio, oprimido de aflicción y de dura servidumbre; habita entre los gentiles, no halla descanso; todos sus perseguidores le dieron alcance en sus angustias.
4 DALET. Los caminos de Sión están de luto, pues no hay quien venga a las fiestas. En ruinas todas sus puertas, gimiendo sus sacerdotes, desoladas sus vírgenes, y ella llena de amargura.
5 HE. Sus adversarios han prevalecido, sus enemigos se han envalentonado, porque Yahvé la ha afligido por la multitud de sus pecados. Sus niños fueron al cautiverio, arreándolos el opresor.
6 VAU. Ha perdido la hija de Sión toda su hermosura; sus príncipes son como carneros que no hallan pasto, y marchan sin fuerza delante del perseguidor.
7 [3] ZAIN. En los días de su aflicción y de su migración Jerusalén recuerda todos los bienes de que gozó desde antiguo; cómo cayó su pueblo en manos del enemigo, sin que nadie le ayudase; y como la vieron sus adversarios y se rieron de su caída.
8 [4] HET. Jerusalén ha pecado gravemente, por eso es ahora objeto de asco; cuantos la honraban la deshonran, pues han visto su desnudez; y ella misma vuelve su rostro gimiendo.
9 TET. Las faldas de su vestido están manchadas, porque no pensaba en su fin; cayó de modo sorprendente y no tiene quien la consuele. ¡Mira, Yahvé, mi aflicción, pues se engríe el enemigo!
10 YOD. El opresor extendió su mano sobre todas sus preciosidades, pues ella vio cómo en su Santuario penetraron los gentiles, de los cuales mandaste que no entrasen en tu Congregación.
11 CAF. Todo su pueblo suspira buscando pan; dan sus joyas por pan para recobrar la vida. ¡Mira, Yahvé, y contempla cómo estoy envilecida!
12 [5] LAMED. ¡Oh vosotros todos los que pasáis por el camino, mirad y ved, si hay dolor como el dolor que me hiere! Pues Yahvé me ha afligido en el día de su ardiente ira.
13 [6] MEM. Desde lo alto mandó Él un fuego que devora mis huesos, tendió una red a mis pies, me arrojó hacia atrás; me ha entregado a la desolación, desfallezco todo el día.
14 NUN. Ató con su mano el yugo de mis pecados, que entretejidos pesan sobre mi cerviz; me robó la fuerza. El Señor me entregó a quienes no puedo resistirme.
15 [7] SAMEC. Desechó el Señor a todos los príncipes que estaban en medio de mí; fijó contra mí un plazo para exterminar a mis jóvenes; como un lagar ha pisado el Señor a la virgen, hija de Judá.
16 AYIN. Por eso derramo lágrimas, y son mis ojos fuentes de agua; lejos de mí está el que me consuele, el que reanime mi alma. Desolados están mis hijos, porque ha prevalecido el enemigo.
17 PE. Sión extiende las manos, sin que haya quien la consuele; Yahvé dio una orden a los enemigos que rodeasen a Jacob; Jerusalén ha venido a ser para ellos un objeto de abominación.
18 SADE. Justo es Yahvé, pues yo fui rebelde contra sus órdenes. Oíd, pues, todos los pueblos, y contemplad mi dolor; mis doncellas y mis jóvenes han ido al cautiverio.
19 [8] COF. Llamé a mis amantes, y me engañaron, mis sacerdotes y mis ancianos exhalaron su alma en la ciudad, buscando alimento para sustentar su vida.
20 [9] RESCH. ¡Mira, Yahvé, estoy en angustias, hierven mis entrañas; mi corazón se revuelve en mí, por cuanto he sido muy rebelde por fuera hace estragos la espada, y por dentro hay (otra) clase de muerte.
21 SCHIN. Ellos oyen mis gemidos, pero nadie me consuela; todos mis enemigos conocen mi desgracia Envíales el día señalado, para que sean como yo.
22 [10] TAU. Póngase de manifiesto delante de Ti toda su maldad, y trátalos como me has tratado a mí por todos mis pecados; porque son muchos mis suspiros, y mi corazón desfallece.
Lamentaciones 2
Segunda lamentación
1 [11] ALEF. ¡Cómo el Señor en su ira ha oscurecido a la hija de Sión! ¡Cómo precipitó del cielo a la tierra la gloria de Israel, y en el día de su cólera se olvidó del escabel de sus pies!
2 BET. Arrasó el Señor, sin compasión, todas las moradas de Jacob; destruyó en su saña las fortalezas de la hija de Judá; echó por tierra y amancilló el reino y a sus príncipes.
3 GUIMEL. En el ardor de su ira quebrantó todo el poderío de Israel; retiró su diestra frente al enemigo; encendió en Jacob un fuego ardiente que por todas panes devora.
4 [12] DALET. Entesó su arco como enemigo, extendió su diestra cual adversario, y destruyó cuanto era de bello aspecto; en el pabellón de la hija de Sión derramó como fuego su ira.
5 HE. El Señor se ha trocado en enemigo, ha devorado a Israel; ha derribado todos sus palacios, ha destruido sus fortalezas; ha multiplicado para la hija de Sión los llantos y plañidos.
6 [13] VAU. Ha devastado su tabernáculo como la choza de un huerto; ha destruido su Santuario; Yahvé ha borrado en Sión las fiestas y los sábados; y en el ardor de su ira ha despreciado al rey y al sacerdote.
7 ZAIN. El Señor ha desechado su altar, ha abominado su Santuario; ha entregado a los enemigos los muros de sus baluartes; resonaron gritos en la Casa de Yahvé como en día de fiesta.
8 [14] HET. Determinó Yahvé destruir la muralla de la hija de Sión, extendió el cordel, y no retiró su mano de la destrucción, envolvió en luto el antemural y el muro, que languidecen juntos.
9 [15] TET. Sus puertas se han hundido en el suelo; destruyó y quebrantó sus cerrojos; su rey y sus príncipes están entre los gentiles; ya no hay Ley, y sus profetas no tienen visiones de Yahvé.
10 YOD. Sentados en tierra callan los ancianos de la hija de Sión; se cubren la cabeza de ceniza y se visten de cilicio; inclinan a tierra sus cabezas las vírgenes de Jerusalén.
11 [16] CAF. Mis ojos se consumen de tanto llorar, mis entrañas hierven; se derrama en tierra mi hígado por el quebranto de la hija de mi pueblo, al ver cómo los pequeñuelos y los lactantes desfallecen en las plazas de la ciudad.
12 LAMED. Preguntan a sus madres: ¿Dónde hay pan y vino? cuando, cual heridos, se desmayan en las plazas de la ciudad; cuando exhalan su alma en el regazo de sus madres.
13 MEM. ¿Qué puedo decirte, y a quién compararte, hija de Jerusalén? ¿A quién te asemejaré, para consolarte, oh virgen, hija de Sión? Grande como el mar es tu llaga, ¿quién podrá curarte?
14 [17] NUN. Tus profetas te anunciaron visiones vanas y necias; no manifestaron tu iniquidad para evitar tu cautiverio; te dieron por visiones profecías falsas y seductoras.
15 SAMEC. Baten palmas contra ti cuantos pasan por el camino; silban, y menean la cabeza contra la hija de Jerusalén. ¿Es esta la ciudad que tenía por nombre “Perfecta belleza” y “Gozo de toda la tierra”?
16 PE. Abren contra ti la boca todos tus enemigos; silban, rechinan los dientes diciendo: “La hemos devorado”; este es el día esperado; ha llegado ya; lo estamos viendo.
17 [18] AYIN. Yahvé ha ejecutado sus planes, ha cumplido lo decretado desde antiguo; ha destruido sin compasión para gozo del enemigo, ha robustecido a tus adversarios.
18 SADE. Su corazón clama por auxilio al Señor: ¡Oh muro de la hija de Sión, derrama, cual torrente, tus lágrimas noche y día; no te concedas descanso; ni reposen las niñas de tus ojos.
19 [19] COF. Levántate, clama de noche, al comienzo de cada vigilia; derrama, como agua, tu corazón ante la faz del Señor; alza hacia Él tus manos por la vida de tus parvulitos que desfallecen de hambre en las esquinas de todas las calles.
20 [20] RESCH. “¡Mira, Yahvé, y contempla! ¿A quién jamás has tratado así? ¿Han acaso de comer las mujeres el fruto de su seno, los niños que acarician? ¿Han de ser asesinados el sacerdote y el profeta en el Santuario de Yahvé?
21 SCHIN. Yacen por tierra en las calles jóvenes y ancianos; mis doncellas y mis mancebos cayeron al filo de la espada; los mataste en el día de tu ira; hiciste matanza sin piedad.
22 TAU. Llamaste, como para día señalado, de todas partes terrores contra mí, y en aquel día de la ira de Yahvé no hubo evadido ni fugitivo. El enemigo aniquiló a los que yo había acariciado y criado.”
Lamentaciones 3
Tercera lamentación
1 [21] ALEF. Yo soy el hombre que ha experimentado la aflicción bajo la vara de la ira de (Dios).
2 ALEF. Me llevó y me hizo andar en tinieblas, y no en luz.
3 ALEF. No cesa de volver contra mí su mano todo el día.
4 BET. Ha consumido mi carne y mi piel, ha roto mis huesos;
5 BET. ha construido contra mí, me ha cercado de amargura y dolor.
6 [22] BET. Me colocó en lugar tenebroso, como los muertos de ya hace tiempo.
7 [23] GUIMEL. Me tiene rodeado por todos lados, y no puedo salir; me ha cargado de pesadas cadenas.
8 GUIMEL. Aun cuando clamo y pido auxilio obstruye Él mi oración.
9 GUIMEL. Cierra mi camino con piedras sillares, trastorna mis senderos.
10 DALET. Fue para mí como oso en acecho, como león en emboscada;
11 DALET. torció mis caminos y me destrozó, me convirtió en desolación;
12 DALET. tendió su arco, y me hizo blanco de sus saetas.
13 [24] HE. Clavó en mi hígado las hijas de su aljaba;
14 HE. soy el escarnio de todo mi pueblo, su cantilena diaria.
15 HE. Me hartó de angustias, me embriagó de ajenjo.
16 VAU. Me quebró los dientes con cascajo, me sumergió en cenizas.
17 VAU. Alejaste de mi alma la paz; no sé ya lo que es felicidad;
18 VAU. por eso dije: “Pereció mi gloria y mi esperanza en Yahvé.”
19 [25] ZAIN. Acuérdate de mí aflicción y de mi inquietud, del ajenjo y de la amargura.
20 ZAIN. Mi alma se acuerda sin cesar y está abatida dentro de mí;
21 ZAIN. meditando en esto recobro esperanza.
22 [26] HET. Es por la misericordia de Yahvé que no hayamos perecido, porque nunca se acaban sus piedades.
23 HET. Se renuevan cada mañana; grande es tu fidelidad.
24 [27] HET. “Yahvé es mi porción, dice mi alma, por eso espero en Él.”
25 [28] TET. Bueno es Yahvé para quien en Él espera, para el que le busca.
26 [29] TET. Bueno es aguardar en silencio la salvación de Yahvé.
27 [30] TET. Bueno es para el hombre llevar el yugo desde su juventud.
28 YOD. Siéntese aparte en silencio, pues (Dios) se lo ha impuesto;
29 [31] YOD. ponga en el polvo su boca; quizá haya esperanza;
30 YOD. ofrezca la mejilla al que le hiere, hártese de oprobio.
31 CAF. Porque no para siempre desecha el Señor;
32 CAF. después de afligir usa de misericordia según la multitud de sus piedades;
33 [32] CAF. pues no de buena gana humilla El, ni aflige a los hijos de los hombres.
34 LAMED. ¿Acaso el Señor no está viendo cómo son pisoteados todos los cautivos de la tierra?
35 LAMED. ¿Cómo se tuerce el derecho de un hombre ante la faz del Altísimo?
36 [33] LAMED. ¿Cómo se hace injusticia a otro en su causa?
37 MEM. ¿Quién puede decir algo, y esto se realiza sin la orden de Yahvé?
38 MEM. ¿No proceden de la boca del Altísimo los males y los bienes?
39 [34] MEM. ¿Por qué se queja el hombre viviente? (Quéjese) más bien de sus propios pecados.
40 NUM. “Examinemos y escudriñemos nuestros caminos y convirtámonos a Yahvé.
41 NUM. Alcemos nuestro corazón, con nuestras manos, a Dios en el cielo.
42 [35] NUM. Hemos pecado, y hemos sido rebeldes; Tú no has perdonado.
43 SAMEC. Te cubriste de tu ira y nos perseguiste, mataste sin piedad;
44 [36] SAMEC. pusiste una nube delante de Ti para que no penetrase la oración;
45 SAMEC. nos convertiste en desecho y basura en medio de las naciones.
46 AYIN. Abren contra nosotros su boca todos nuestros enemigos;
47 AYIN. nos amenazan el terror y la fosa, la devastación y la ruina;
48 AYIN. Mis ojos derraman ríos de agua por el quebranto de la hija de mi pueblo.
49 PE. Se deshacen mis ojos sin cesar en continuo llanto,
50 PE. hasta que Yahvé levante la vista y mire desde el cielo.
51 PE. Mis ojos me consumen el alma por todas las hijas de mi ciudad.
52 SADE. Como a ave me dieron caza los que me odian sin motivo,
53 SADE. me encerraron en la cisterna, pusieron sobre mí la losa,
54 SADE. las aguas subieron por encima de mi cabeza, y dije: “Perdido estoy.”
55 [37] COF. Desde lo más profundo de la fosa invoqué tu nombre;
56 COF. Tú oíste mi voz. ¡No cierres tus oídos a mis suspiros, a mis clamores!
57 COF. Cuando te invoqué te acercaste y dijiste: “No temas.”
58 RESCH. Tú, Señor, defendiste mi alma, salvaste mi vida,
59 RESCH. Tú ves, oh Yahvé, mi opresión; hazme justicia;
60 RESCH. ves todos sus deseos de venganza, todas sus maquinaciones contra mí.
61 SCHIN. Tú, oh Yahvé, oíste todos sus insultos, todas sus tramas contra mí,
62 SCHIN. las palabras de mis enemigos, y cuanto maquinan contra mí siempre.
63 SCHIN. Mira, cuando se sientan y cuando se levantan, soy yo el objeto de sus canciones.
64 [38] TAU. Tú les darás, oh Yahvé, su merecido, conforme a la obra de sus manos.
65 TAU. Cegarás su corazón, los (cubrirás) con tu maldición;
66 TAU. los perseguirás con furor y los destruirás debajo del cielo, oh Yahvé.
Lamentaciones 4
Cuarta lamentación
1 [39] ALEF. ¡Cómo se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el oro fino perdió su valor! Dispersas están las piedras del Santuario en las esquinas de todas las calles.
2 BET. Los nobles hijos de Sión, estimados como oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!
3 [40] GUIMEL. Aun los chacales dan la teta y amamantan a sus cachorros; la hija de mi pueblo se muestra cruel como los avestruces del desierto.
4 [41] DALET. La lengua del niño de pecho, de sed se pega al paladar; los pequeñuelos piden pan, y no hay quien se lo reparta.
5 HE. Los que comían manjares delicados, perecen por las calles; abrazan el estiércol los que se criaron entre púrpura.
6 VAV. La maldad de la hija de mi pueblo es mayor que el pecado de Sodoma, que fue destruida en un momento, sin que nadie pusiera en ella la mano.
7 [42] ZAIN. Brillaban sus príncipes más que la nieve, eran más blancos que la leche, y sus cuerpos más rojos que el coral; un zafiro era su talle.
8 HET. Ahora su aspecto es más oscuro que la misma oscuridad; no se los reconoce en las calles; su piel se les pega a los huesos, seca como un palo.
9 TET. Más dichosos son los traspasados por la espada que los muertos de hambre, que mueren extenuados por falta de los frutos del campo.
10 YOD. Las manos de las mujeres, de suyo, compasivas, cuecen a sus propios hijos; les sirven de comida entre las ruinas de la hija de mi pueblo.
11 CAF. Yahvé ha apurado su furor, derramando su ardiente ira; encendió en Sión un fuego que ha devorado sus fundamentos.
12 LAMED. No creían los reyes de la tierra, ni cuantos habitan el orbe, que el adversario, el enemigo, entraría por las puertas de Jerusalén.
13 [43] MEM. (Entraron en ella) a causa de los pecados de sus profetas, y de las culpas de sus sacerdotes, que en medio de ella derramaron la sangre de los justos.
14 NUM. Erraban por las calles, como ciegos manchados de sangre, y no se podía tocar sus vestidos.
15 SAMEC. ¡Apartaos! ¡Un inmundo!, les gritaban. ¡Apartaos, apartaos! ¡No toquéis! Cuando huyendo vagaron errantes, los paganos decían: “No han de demorar (entre nosotros).”
16 AYIN. El rostro de Yahvé los ha dispersado, no volverá a mirarlos, pues no respetaban a los sacerdotes, y nadie se compadecía de los ancianos.
17 [44] PE. Nuestros ojos desfallecían esperando en vano nuestro socorro; desde nuestra atalaya buscábamos con nuestras miradas un pueblo que no pudo salvar.
18 SADE. Espiaban nuestros pasos, impidiéndonos pasar por nuestras plazas. Se acercó nuestro fin, se cumplieron nuestros días; porque nuestro fin ha llegado.
19 [45] COF. Más veloces que las águilas del cielo, eran nuestros perseguidores; nos perseguían por los montes, nos armaban emboscadas en el desierto.
20 RESCH. El espíritu de nuestro rostro, el ungido de Yahvé, fue tornado preso en los hoyos de ellos; y nosotros decíamos que bajo su sombra viviríamos entre las naciones.
21 [46] SCHIN. Aunque prorrumpes en júbilo y te gozas, hija de Edom, que habitas en la tierra de Us; también a ti llegará el cáliz, y embriagada te desnudarás.
22 [47] TAU. Hija de Sión, tiene su término tu iniquidad; Él no volverá a llevarte al cautiverio; pero castigará tu iniquidad, oh hija de Edom, pondrá al descubierto tus pecados.
Lamentaciones 5
Oración del profeta Jeremías
1 [48] Acuérdate, Yahvé, de lo que nos ha sobrevenido, mira y considera nuestro oprobio.
2 Nuestra herencia ha pasado a manos de extranjeros, y nuestras casas en poder de extraños.
3 Hemos quedado huérfanos, sin padre, y nuestras madres son como viudas.
4 A precio de plata tenemos que beber nuestra agua, y por dinero compramos nuestra leña.
5 Somos perseguidos llevando (el yugo) sobre nuestro cuello; estamos fatigados, y no hay para nosotros descanso.
6 Tendimos la mano a Egipto y a Asiria, para saciarnos de pan.
7 [49] Pecaron nuestros padres que ya no existen, y nosotros llevamos sus culpas.
8 [50] Nos dominan esclavos; y no hay quien (nos) libre de su mano.
9 [51] Con peligro de nuestra vida tratamos de conseguir nuestro pan, temiendo la espada del desierto.
10 Nuestra piel se abrasa como un horno, a causa del ardor del hambre.
11 Deshonraron a las mujeres en Sión, a las vírgenes en las ciudades de Judá.
12 Los príncipes fueron colgados de las manos y despreciados los rostros de los ancianos.
13 [52] Los mancebos llevan el molino, y los niños caen bajo la carga de leña.
14 Faltan los ancianos en la puerta, y los jóvenes han dejado de cantar.
15 Cesó el gozo de nuestro corazón; se han tornado en duelo nuestras danzas.
16 [53] Cayó de nuestra cabeza la diadema; ¡ay de nosotros, que hemos pecado!
17 Por eso está enfermo nuestro corazón, y se han oscurecido nuestros ojos:
18 porque el monte Sión está desolado, y por él se pasean las raposas.
19 [54] Mas Tú, oh Yahvé, permaneces eternamente, tu trono (subsiste) de generación en generación.
20 ¿Cómo podrías olvidarte de nosotros para siempre, abandonarnos por largo tiempo?
21 ¡Conviértenos a Ti, Yahvé, y nos convertiremos! ¡Renueva nuestros días, para que sean como antes!
22 [55] ¿O nos has rechazado por completo? ¿Te has airado contra nosotros hasta el extremo?